El artículo de esta semana (tras un par de exitosos no-artículos, si no has visto todavía el de
CycleHero, por favor no te lo pierdas) trata sobre las vías para ir en bici.
A las vías especiales para ir en bici, por España les llamamos carriles bici (o CARRILBICIYA! o KKarrilbici, si se milita en alguna secta...)
Estar encarrilado no me va, así que prefiero el nombre que le dan por las américas, donde las llaman
ciclovías.
No me parece aceptable que los ciclistas urbanos tengamos que encerrarnos dentro de un carril. Precisamente una de las ventajas de la bici es su extrema movilidad y flexibilidad, que se pierde si tenemos que seguir trayectos predefinidos, a veces caprichosos, casi siempre incompletos.
Así que ¿cuáles son las vías para un ciclista urbano? Opino que, con responsabilidad y prudencia, prácticamente
todas.
La primera, por supuesto, la calzada, destinada a todos los vehículos, y no sólo los CO2ches, en la que hay que
conducir con toda la prudencia y conocimiento del mundo (
¡no somos tantos ciclistas como para poder permitirnos perder a ninguno!). A medio plazo, esta es la ciclovía más natural, sobre todo cuando se pacifique el tráfico y se restrinja o elimine el uso urbano de coches particulares. Debe ser nuestro objetivo reconquistarla, y, para eso,
necesitamos ser muchos, todos los que podamos.
También los parques y avenidas de los paseos, así como las grandes aceras, son vías aptas para la bici, siempre con escrupuloso respeto a los peatones, que han de tener en estos espacios absoluta preferencia. Esto se puede conseguir conduciendo a velocidades en torno a 10 km/h cuando haya peatones cerca, o al aproximarse (no demasiado) a cruces, esquinas, edificios, etc. A menudo se identifica pedalear por la acera con estorbar a los peatones... Eso dependerá de qué acera se trate, y de cómo se conduzca por ella. Llevo un tiempo haciéndolo, y no he tenido absolutamente ningún problema ni queja (dicho sea de paso, sí se sufren a menudo agresiones en la calzada; parece que a veces el ser humano, metido dentro del coche, se vuelve un poco menos humano). Las siguientes aceras de Zaragoza me parecen ejemplos típicos claros de vías aptas para trasladarse en bici:
También algunas pistas agrícolas, o vías de servicio, pueden servir para realizar en bicicleta trayectos entre las zonas residenciales e industriales de la ciudad. Para eso, tal vez convendría asfaltarlas, o asfaltarlas parcialmente, cosa que por un lado da mucha pena, pero por otro merecería la pena si eso realmente revirtiese en su uso para el transporte en lugar del coche. En Zaragoza son un buen ejemplo los caminos de sirga del canal, que unen la ciudad con los polígonos de PlaZa (hacia el oeste) y La Cartuja (hacia el este), o los múltiples caminos hacia Cuarte, Villanueva, Movera, etc., que permiten acceder, a salvo del tráfico, a montones de fábricas, talleres, etc.
Y, claro está, las ciclovías propiamente dichas, que sólo estará justificado construir cuando se tenga que acometer una obra, como cuando se
eliminan carriles de la calzada normal para devolverlos a los peatones y ciclistas (en contra del maledicente bulo de que siempre se hacen ciclovías quitando espacio a los peatones), o/y se recupera una ribera de un río, o de un canal, o se construye una calle nueva. De todo esto, las fotos siguientes son algunos ejemplos, en Zaragoza:
En rigor, construir ciclovías no hace falta para que se pueda ir en bici, ni es cierto que circular por ellas sea garantía absoluta de seguridad (repito lo de que
nos tenemos que cuidar bien para no ser cada vez menos...), pero si se van haciendo, sin que ello suponga un sobrecoste económico ni ecológico, restando espacio al CO2che, y eso anima a más gente a coger la bici, y además los políticos aprovechan para ponerse medallas, pues todos contentos, bienvenidas sean.
Ya véis que se puede ver en cualquier sitio una ciclovía.
Precisamente, iba yo a la grupa de mi Rociclante, en una calurosa tarde de domingo, y sentí una poderosa atracción hacia aquí:

¿Será que padezco
ciclo bias?
("Bias", en inglés, significa predisposición o tendencia.)