Buenas noches, y buena suerte

Hoy, en principio, era un día funesto para mí, por motivos más o menos personales que no vienen al caso (ni tienen que ver con la fecha histórica, en un día como hoy se tomó La Bastilla, y en otro murió Gila, por ejemplo, todos los días pasan cosas).

Pero ha resultado casi completamente un día estupendo, en buena parte por la decisión de que así fuera. Al deseo de "buenos días" he respondido "buenos, buenos", y de ahí para arriba. Para colmo de dichas, esta tarde hemos celebrado una meriendespedida bicicletera, que es algo que consiste en quedar en un sitio y luego pedalear por el camino más largo que se te antoja hasta otro sitio que te parezca apropiado, sacar unos embutidos y un vino, charlar, reir, y alegrarte de la vida, olvidando por un momento sus penalidades, injusticias y frustraciones, que también las hay, en demasía, pero eso tampoco viene a cuento y, en cualquier caso, posiblemente el ejercicio de la alegría es una de las formas más efectivas de esconjurarlas.

Cambiando (o no) de tercio, he estado leyendo el "Elogio de la bicicleta" que me ha gustado bastante, sobre todo el descubrimiento de uno mismo y de los otros que relata: "Hay que dar a la bicicleta el crédito de la reinserción del ciclista en su individualidad propia, pero también la reinvención de vínculos sociales amables, livianos, eventualmente efímeros, pero siempre portadores de cierta felicidad de vivir." Y por supuesto también me atrae buena parte de la utopía que describe: "¡Arriba las bicicletas, para cambiar la vida! El ciclismo es un humanismo."

Voy a coronar este post probablemente críptico despidiendo el blog por esta temporada. Espero que las vacaciones no sean un alejamiento, sino un reencuentro.



La ciudad "pincha" en bici

En España no hay un plan director de la bicicleta, sólo lo que algunas ciudades intentan por su cuenta. Leed un análisis bastante completo aquí.

El segundo nacimiento de Walinfredo Kowakatsi



Primer premio del tercer concurso de cortos sobre sostenibilidad, modalidad transporte.


Y un finalista que expresa en imagenes lo que tantas veces decimos:

Final de etapa

Mientras espero tener un rato para poder contar algunas de las cosas que tengo pendientes (ACTUALIZACIÓN 8/7: al final he contado varias con su fecha, ver más abajo), dejo aquí constancia del final de una etapa.
Pero no nos engañemos, que la etapa reina viene ahora: ¿Se desarrollará debidamente esta prometedora ordenanza? ¿Conseguirá inclinar definitivamente la balanza del lado de la movilidad sostenible y la convivencia de los usuarios de las vías en Zaragoza?


Fin de temporada

Este ha sido un gran año de paseos en bici por Zaragoza. La temporada ha tocado su fin, por lo que a mí respecta, pero seguro que el año que viene La Ciclería nos guiará nuevamente por la ciudad y sus alrededores. Allí nos veremos.

Espíritu ¿competitivo?

Este año, desde luego que no. ¿Quizás el próximo?

Típica imagen de la Treparriscos, en "pleno y agotador esfuerzo" ;) para coronar el puerto de Sallent a Formigal.

Aunque no veo qué prisa puede haber para acortar el disfrute del espíritu de la montaña y los amigos.

Espacio protegido... para aparcar el coche (y no la bici)

Un fin de semana cualquiera de junio subí a la pradera de Ordesa con la bici, y allí me encontré con más de setecientos coches (según fuentes fidedignas), lo que unido a los varios autocares y demás supone más del doble de personas de las teóricamente admisibles...

Imágen verdaderamente típica de Ordesa, que sin embargo no sale en las guías... ¿Por qué será?

Un espacio natural de gran valor... para aparcar.

Y sin embargo, no hay sitio para aparcar la bici. Y cuando (por fin) se cierra el acceso a los coches, también se cierra a las bicis (¿?). Algo habrá que hacer...