Tierra de gigantes

Hace un par de veranos me uní con mis hijos mayores a la marcha nocturna en defensa de la estepa sur de Zaragoza, que organiza sobre todo esta gente.

Se empieza a andar por la tarde, y se sigue hasta altas horas de la noche.

Me gustó el sitio, que además es parte de los "senderos de Goya" (aquel famoso pintor iba y venía por aquí desde su Fuendetodos natal). Así que, aprovechando que está más o menos balizado y cuajado de pistas, nos hemos ido un poco a la aventura, sin destino fijo del todo, a pedalear por esa zona, para escapar de la niebla del valle.

Casi al principio de la subida, si no me hubiera dado pereza, hubiera hecho una foto que se habría llamado "gorilas en la niebla". Esa os la tendréis que imaginar (siluetas de ciclistas escalando el puerto, recortadas y apenas desvaneciéndose en la niebla, con el sol en frente abriéndose paso con dificultad).

Vista de la niebla del valle desde el borde de La Plana.

La subida, empezando en la fría niebla y luego con el sol, y el esfuerzo, me ha servido para certificar la calidad de la ropa élfica que he conseguido en las compras compulsivas de estos días: una camiseta altamente transpirable y ligeramente térmica (y nada olorosa), una chaqueta ultraligera de Primaloft (350 g, y se puede guardar dentro de su propio bolsillo), que retiene el calor como la pluma, transpira, no pierde propiedades con la humedad, es cortavientos y puede aguantar un poco de lluvia, y un chubasquero-cortavientos aún más ligero y también transpirable como cubierta exterior. Parece que no llevas nada, pero estás perfectamente abrigado y seco, y sólo tienes que jugar un poco con las cremalleras si sube la temperatura exterior o el esfuerzo.

Una vez arriba, nos encontramos con una amplia planicie poblada por centenares de gigantes que agitan sus brazos casi sin cesar.

Unos pocos de esos gigantes en Ebrólica.

También hemos visto algunos "amantes" de la naturaleza (pero de esos que maltratan a sus queridas, concretamente esquadrones de la muerte - cazadores sobre quads - qué penica).

Y, después de un bocata y descanso, hemos bajado hacia Valmadrid. Ay. Arriba había barro, pero en esta bajada era el acabóse. Después de un rato pedaleando con todas mis fuerzas ¡cuesta abajo! se me ha clavado la bici, que ha quedado en este estado-croqueta:

RociclanTT empanada.

Claro que uno de mis compis, que es un 2x2, ha tenido que bajarse de la bici mucho antes. Hemos tenido que salir por pies.

Las bicis se han plantado y han dicho: "ahora yo encima".

Al cabo de un rato hemos podido volver a montar y hemos llegado a Valmadrid, donde hemos limpiado las bicis, tomando unas cervezas al solecito, antes de regresar vía La Cartuja y el Canal Imperial, por asfalto. No estábamos para bromas. Y las bicis, al menos la mía, menos, con una "música" en la transmisión que espero que la ducha y engrase en casa hayan curado definitivamente. Mi cansancio lo ha curado una siesta, que, con las cervezas, y unos pocos estiramientos (¡pero no tantos!), viene a ser mi "rutina de ejercicios" de después...

Suma y sigue...

Ya sé que dije que no iba a seguir dando la brasa anunciando el goteo de nuevos ciclistas a mi alrededor...

Pero es que si el otro día comentaba el caso de un compañero que ronda los 60 y que recientemente se pasó a la bici gracias, en su caso, a las bicis eléctricas y las ciclovías, desde hoy tengo otro más, en su caso principalmente para llegar a los 60 (aparca el ciclomotor, después de tres atropellos).

Y también hoy, a la salida del cole de mi hija he charlado con su profesora, que es una Joya, así, con mayúsculas. En la charla nos felicita por ¿nuestro valor? y asegura que ella no va al cole en bici porque le da miedo y tiene mal trayecto. Así que no puedo evitarlo y le pregunto que donde vive, le sugiero un trayecto "alternativo" (y muy turístico) ... y ya se lo está pensando. Se despide diciendo que a ver cómo organizamos una actividad en bici con los niños de la clase. ¿No os decía que es una Joya?

Para acabar, conversando con el nuevo compañero ciclista urbano (que me vino a consultar un par de veces), me entero de que un conocido mutuo, bicicletero de toda la vida y Bromptonero reciente, va a trabajar en bici a Pla-Za, uno de esos polígonos "a los que sólo se puede ir en coche". Me alegro un montón de ver que alguien hace una de las primeras cosas que escribí.

Vuelta a empezar

Dos años después he vuelto al lugar donde tomé la foto de la cabecera, que he repetido:


Como véis, este año había mucha más nieve, de hecho la pista por la que suelo subir en bici estaba bajo palmos de nieve, en los que nosotros abrimos huella en esta ocasión (¡qué gozada!):


El destino de la excursión es el mirador de Ziarrazils, sobre Ordesa, en el Meridiano Cero (seguramente el punto más hermoso de todo el Meridiano, opino), que estaba repleto de nieve hasta el borde, mucho cuidadito en la bajada por las escaleras, no vayamos a dar el gran salto...


El punto de partida, de esta y otras excuriones fantásticas, y lugar ideal para tirarse con el trineo, es Cuello Arenas y Plano Tripals, también conocido con el engañoso nombre de "Pistas de Esquí de Fondo de Fanlo". Hace años que aquí sólo se esquía de travesía, o se anda con raquetas. Este año igual se puede hacer fondo algún día, pero no es seguro. En cualquier caso el sitio es muy recomendable, aunque con una accesibilidad... digamos que incierta.

Fuimos los últimos en marcharnos (en todo el día no subieron más de veinte coches). La luz que nos despidió era mágica:


Aparte de esta salida, que hicimos el día 4, estas vacaciones no ha habido ni bici ni más excursiones. Algo de trabajo, y mucha lectura. Me he terminado un libro que leía a intervalos sobre la historia de un descubrimiento científico (devenido recientemente, aunque quizás demasiado tarde, en fenómeno social): "El Calentamiento Global" de Spencer Weart. Y también me he terminado la trilogía de El Éxodo de los Gnomos, de Terry Pratchett, literatura supuestamente juvenil. Reconozco que puede ser un poco para frikies (no tanto, ni de lejos, como su saga del Mundodisco), pero la primera parte, Camioneros, es uno de los mejores libros que he leído. Dicen que las segundas partes ... Esta se llama Cavadores. Sin embargo la tercera, La Nave, que es la que he leído estos días, vuelve a estar a buen nivel.

Y aquí tenemos otro año recién inaugurado... ¡Que lo disfrutemos!

Ha nacido una estrella

Hoy damos la bienvenida en el universo de los blogs bicicleteros al de una joven cicloturista, que ha recorrido sobre la bici un número de kilómetros que desconozco, pero que es ciertamente improbable para su juventud. No sé si habría llegado hasta la luna, pero a la Tierra igual le ha dado ya una vuelta...

Queridos amigos, aunque todavía esté en pruebas, os haré un favor: ¡entrad a saludarla!

Parece que fue ayer...

... cuando dejé de fumar.

Y si este artículo os ha parecido muy corto, y queréis leer más, pues os recomiendo leer esto. Parafraseando el final, creo que gustará a todos los que pedaleamos por un mundo mejor.

Vuelta a la cumbre de los Monegros

Poco más de un año después he tenido el placer de volver a subir a San Caprasio, esta vez por el sur, desde Farlete, en una magnífica y asequible ruta circular organizada por el CAU.

La vez pasada apenas puse fotos, porque el día no era del todo claro. De hecho subí el artículo por la fatal casualidad del anuncio, aquél día, de un engendro (la Gran Stafa) que a día de hoy sigue siendo para reir por no llorar.

Pero hoy, desde la cumbre de los Monegros, se veía todo Aragón (y parte de los alrededores).

Provocando el ciclismo

Un seguidor (silencioso) de este blog me ponía este fin de semana el "Bicycle Race" de Queen, para "provocarme". Precisamente es la canción que hubiese escogido yo como banda sonora del blog, si la hubiese, por eso de

… I dont believe in Peter Pan
Frankenstein or Superman
All I wanna do is
Bicycle bicycle bicycle
I want to ride my bicycle ...


Y mira tú, qué casualidad, que los de ISon21 han subido el vídeo (cosecha de 1978) de esa canción. Bastante provocativo. Un montón de ancianitas (ahora, no entonces) preconizando las ciclonudistas. Os dejo con él. Dedicado a Martin.