Costumbres - el Monte Blanco en otoño

Ayer finalmente cumplí de nuevo con la tradición y subimos al Moncayo, que hacía honor a su nombre (Monte Blanco). Tanto es así que no pudimos hacer la ruta habitual por estar bajo palmos de nieve, así que subimos desde el Monasterio de Veruela a Agramonte, de ahí al Santuario, bajamos hasta San Martín, luego por pista a Lituénigo y combinando carretera y pista a Vera y de vuelta al Monasterio, que nos sobró tiempo para visitar. Unos 60 km en un día espléndido con una singular mezcla de nieve y bosques otoñales, sobre todo los robles.

Sólo siento dos cosas:
  • No haber tenido los reflejos de hacer una foto en el monumental atasco de coches cerca del Santuario (en Haya Seca) para subirlo aquí con el título: "Cochistas disfrutando del día como sólo ellos saben hacerlo."
  • No haber podido estar aquí, por no disponer del don de la ubicuidad.
Y, como de costumbre, os pongo algunas fotos que espero que os gusten.


3 comentarios:

  1. buf que fotos mas chulas, estas hecho un artista.
    yo este otoño no puedo salir casi al campo y lo estoy echando de menos, esta tan bonito! este finde a ver si aprovecho que vamos a visitar a la familia de Tobed.
    un beso

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  2. Hola guapa, ¡gracias! Me encantan los piropos...

    Me gustaría decirte que "no te pierdes nada", pero no quiero mentir. Así que te deseo que hagas muchas ganas para cuando hayas coronado esa oposición.

    Y mientras tanto puedo ofrecerte compartir aquí el saborcillo de la experiencia, este año entre unos y otras creo que voy a salir un montón con la bici...

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  3. Pues si, si que me gustan las fotos. Como siempre nos regalas un precioso viaje por parajes naturales libres de atascos y polución.

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