Mostrando entradas con la etiqueta Recorridos sugerentes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recorridos sugerentes. Mostrar todas las entradas

BroTonTerías


Ver BroTonTerías en un mapa más grande

En estos días de vacaciones me estoy reencontrando poco a poco con la bici de montaña. Varias mañanas salgo a pedalear entre 30 y 40 km con unos 1000 m de ascenso, en recorridos como el de la Y de Bujaruelo, mi favorito, la pista del Zebollar, con el perfil más uniforme que conozco y un gran panorama sobre el Ara y Ordesa desde su punto final, o un recorrido siguiendo el curso del Sorrosal, con algún tramo a pie, y también preciosas vistas. (Auto)Copiando la iniciativa de los Pétalos y las Sobrarbueltas, estos recorridos, y otros más que iré haciendo estos días, los voy a dejar en un mapa de “BroTonTerías”. Me proponía este año aumentar algo la Sobrarbuelta, que si la meteo acompaña espero hacer el sábado 20 (¿alguien se apunta?), pero después de estas primeras salidas creo que me conformaré con repetir el recorrido del año pasado, como mucho. Y es que no acabo de encontrarme… En alguna ocasión habré dicho ya que en estas lides llega un momento que no pedalean las piernas, ni siquiera los pulmones o el corazón, sino la mente. Contra lo que puede parecer, esto no significa que las piernas, o los pulmones y el corazón, ya no pueden más, pero la mente hace un milagro, cosa que supongo imposible, sino que quien se rinde (o no) es la mente. Pues bien, noto estos días que mi mente se rinde algo más fácilmente, y mueve mis dedos para engranar un piñón más grande, o incluso el plato pequeño, donde y cuando otras veces no lo hacía. Es como si tuviese un agujero por el que se me escapan las energías. Los más poéticos dirían que el agujero es en el corazón, que es donde se siente. Los más espirituales dirían que en el alma, pues no parece cosa del cuerpo. Sea lo que sea, siento que algo está roto, y ese sentimiento pesa más que una bici vieja o la cuesta más empinada. No sé si esta vez saldré de aquí pedaleando alegremente. Ojalá. Entre tanto seguiré algo ausente.

PétalaRiberAlta

Este domingo he añadido otro "pétalo" a mi "proyecto" (ved el recorrido en esa entrada).

En esta ocasión el pétalo se dirige a la comarca de la Ribera Alta, subiendo por el canal hasta Gallur y bajando por un combinado entre la GR-99 y la CicloRed de esa comarca. Lo de subir y bajar es un decir, pues el desnivel es prácticamente nulo, aunque con cierzo (no fue el caso ayer) sería como si lo hubiera. Pero aún así, o quizás por eso mismo, la ruta me resultó extenuante con sus 130 km a ritmo casi constante.

Si no hubiera tenido hora de retorno, en lugar de tomarme una tapa en el bar "Los Cazadores" de Pradilla, de grato recuerdo, me hubiera quedado a comer, sobre todo ahora que la única contaminación en el ambiente es acústica. Por cierto, me sorprendió que las tapas del concurso sólo las elaboran a demanda porque los parroquianos ¡consideran excesivo 1.50€ por una tapa! Pues ellos se lo pierden, yo seguiré parando allí, y disfrutando de ellas, cada vez que pase.

Aparte de eso, los puntos de mayor interés de la ruta son la balsa de Larralde, el cruce del canal sobre el Jalón, el mirador encima de Remolinos, algunas muestras de arquitectura en Gallur, Pradilla, Remolinos, Alagón, Torres de Berrellén y, sobre todo, la iglesia mudéjar de Utebo, varios miradores sobre el Ebro, particularmente el de la barca de El Castellar (el de la única foto que subo hoy), y el entorno del galacho de Juslibol. Claramente, yo prefiero por su variedad e interés el recorrido de vuelta (¡cómo sería con cierzo en popa!), zigzagueando, encontrándose una y otra vez con las riberas del Ebro o el Jalón, sumiéndose ahora en un soto o una chopera y saliendo al rato a campo abierto con el escarpe recortado en el horizonte...

Si alguien lee esto pero los 130 km le desaniman, que coja el tren hasta Alagón y vuelva desde allí. Yo es lo que haré algún domingo de primavera con mi familia.

Pétalo molar

Me gusta salir a pedalear la mañana de uno de cada dos fines de semana aproximadamente, y me gusta hacerlo saliendo con la bici desde casa. Pero también me gusta ir a algún sitio interesante y diferente. Por eso me he planteado el "proyecto" de dibujar en el mapa una "margarita" con centro en Zaragoza y "pétalos" que supongan un recorrido sugerente y algo exigente. Incluyo, de las ya relatadas, la ruta de Goya a Fuendetodos, yendo por la Huerva y volviendo por las Planas, la ruta a los montes de Zuera y la ruta a la sierra de Alcubierre.

Hoy añado la ruta (el "pétalo") por la estepa sur de Zaragoza que permite visitar las Planas y la Muela (las dos "muelas": sedimentos marinos elevados, que sobresalen en el valle porque su dureza les ha hecho resistir la erosión). Es un sitio muy recomendable en un día anticiclónico de invierno, como fue este sábado, que son días de tremenda inversión térmica: en el fondo del valle se instala una niebla deprimente y heladora, mientras a cierta altura se disfruta de cielos azules y solazo, con el aire bien fresco pero sin viento, todo un lujo para pedalear. Si la suerte acompaña, además el aire está limpio y se ve hasta el infinito y más allá.

Otro "proyecto" que tenía era organizar las rutas en algún sitio como Wikiloc, en lugar de tenerlas en Google Maps, que era una solución temporal... No sé cuando lo haré, pero he encontrado una motivación inesperada: los mapas que he subido suman casi diez mil visitas, muchas más de las que atrae esta bitácora, y el "cliente" siempre tiene la razón.


Ver Petalos en un mapa más grande


De Zaragoza a la sierra de Alcubierre, Perdiguera y el vedado de Peñaflor

En el aniversario del día en que deseé que existiese un cielo al que subir con una escalera me acerqué todo lo que pude, ascendiendo a la cima del Pelupín con mis hijos mayores y unos queridos amigos (a pie, con raquetas, desde el túnel de Cotefablo, pero este verano subiré en bici desde Broto, que ya he visto cómo hacerlo).
Aparte de magníficas vistas de la Sierra Tendeñera y el macizo de Monte Perdido, mirando hacia el sur se veía hasta Zaragoza, concretamente Perico nos señaló la aguda punta de San Caprasio (a la que he subido varias veces, la primera el día en que se anunció el evento más acojonante descojonante desde los reyes católicos - del que no se desdicen porque con unas elecciones a la vuelta de la esquina quedaría feo, y además rectificar es de sabios).
Aquí podéis verlo, aunque será poco más de un pixel un poco a la derecha del centro de la imagen:

El caso es que me entraron ganas de volver, y atendiendo los sabios consejos de Perico combinarlo con un recorrido por todo lo alto de la sierra de Alcubierre, Monte Oscuro incluido, y con la visita al alto del Campillo en el vedado de Peñaflor, pasando por Perdiguera. Y ya puestos, como empieza a ser costumbre, hacerlo pedaleando desde casa. Hoy ha salido un día propicio y me he puesto a la faena a las 9:00, poco después de amanecer, terminando a poco más de las 17:00, con el sol a punto de ponerse. Quizás sea la emoción del momento, pero diría que es la mejor ruta saliendo desde mi hogar zaragozano que he hecho hasta la fecha, tanto por la interesante variedad paisajística como por la tonificante exigencia física que suponen los 115 km y más de 1200 m de ascenso acumulado. Como diría Vélocio: "Después de un largo día en mi bicicleta, me siento fresco, limpio, purificado. Siento que he establecido contacto con mi entorno y que estoy en paz. En días así estoy impregnado de un profundo agradecimiento por mi bicicleta. Incluso si no me divirtiera pedaleando, aún así lo haría por conseguir la paz en mi mente. ¡Qué maravilloso tónico es estar expuesto a luz brillante del sol, a la lluvia, al asfixiante polvo, a las gotas de niebla, al aire rígido, a los vientos que te castigan!"
A continuación incluyo el mapa de la ruta (un pétalo más de la margarita alrededor de Zaragoza que pretendo dibujar) y las fotos (de muy mediocre calidad, lo lamento, llevaba la cámara de juguete y mal ajustada):




Ver ZaragozaAlcubierrePerdigueraPeñaflor en un mapa más grande

Por cierto, desde el Pelupín también se veía el Moncayo... ;)

Postdata críptica ma non troppo: más de cinco años ha que inopinadamente se me metió un palo en la rueda. Ardua es la tarea de reparar los daños. Se necesitan radios nuevos para reemplazar los rotos, y enmendar los doblados. Reaprender a pedalear es uno de los radios nuevos que más me gusta como me ha quedado. Hoy recordaba la satisfacción que sentía al completar el recorrido del meandro de Ranillas, y luego extenderlo hasta Monzalbarba yendo por la margen izquierda y volviendo por la derecha, o al llegar al Burgo de Ebro por el canal y volver por la orilla del Ebro. O cuando conseguí subir hasta San Nicolás de Bujaruelo... Esto pensaba cuando llegaba hoy a casa tan fresco, sin la menor molestia, sólo con una placentera sensación de hambre. También estoy aprendiendo a tocar un instrumento musical (el saxofón para más señas). El otro día, que lo toqué un rato en una de las reuniones familiares de estas fechas, me llenó de orgullo y satisfacción que me dijeran que alucinaban con que a mi edad y sin tener ni idea de música estuviera aprendiendo, creo que me voy a apuntar a la banda de la escuela. Y, sobre todo, me he abierto a nuevas amistades que han enriquecido mi vida, y espero que sea mutuo. Unos pocos radios aguantaron el golpe, muy especialmente la familia. En algún momento les he hecho menos caso del que merecían, tan ocupado con los otros, aunque soy consciente de que sin ellos me habría quedado sin rueda, así que he de reajustarlos, reforzarlos y mantenerlos con el máximo mimo. Al rodar sigo notando frecuentes traqueteos y botes, pero no son culpa de los radios nuevos o de esos pocos radios de valor incalculable que han aguantado, sino de los que falta reponer y los que he de rectificar. Empiezo 2011 con el buen propósito de acabarlo con la rueda de mi vida en mejor estado, al igual que 2010 acabó netamente mejor de lo que empezaba, y también 2009, 2008, 2007...

Vive el momento - Vuelta a la comarca del Aranda

Por desgracia, según como se mire, este puente no hemos podido realizar el planazo de recorrer con BTT y alforjas un tramo de la transpirenaica, entre Jaca y Pamplona por Zuriza, Irati y Roncesvalles, que de haber salido mejor tiempo hubiera sido una otoñal gozada.
Pero hemos decidido ponerle buena cara al mal tiempo y rebajar las aspiraciones a una modesta salida en el día con mejor pronóstico. Destino: la comarca del Aranda, en la que yo no había estado nunca, y a la que hemos dado una vuelta casi completa, saliendo desde Illueca. Hemos combinado pistas y carreteras sin apenas tráfico, algunas balizadas como GR's (90 y 260). Impresionante. ¡Qué colores! ¡Qué bonitos los alrededores de Calcena!
La idea inicial era algo mas amplia, bajando hasta Mesones de Isuela y Nigüella y luego recorriendo la orilla del Aranda hasta Brea e Illueca, pero se ha hecho tarde pronto por el cambio de hora, y por la decisión de no madrugar para dejar terminar a la llovizna (y, de paso, vivir también el gran momento de un rato más en la cama).
Pero no nos apena no haber agotado el recorrido, así tenemos una razón más para volver, que bien merece la pena, se podría convertir en una costumbre fácilmente: la "VueltAranda". (Por cierto, que inventarse cosas llamativas y sencillas pegadas al territorio es una gran manera de promocionarlo: ¿a qué os suena Calcena?)


Ver VueltAranda 2010 en un mapa más grande

Costumbres - de vuelta en el Moncayo

Después de no poder completarla o ni siquiera empezarla por las condiciones meteorológicas, ayer a la tercera fue la vencida y pude retomar la costumbre de visitar el Moncayo en otoño siguiendo el recorrido que más me gusta, y que pasado el tiempo me sigue pareciendo el mejor de Zaragoza y uno de los mejores de Aragón. Son unos 60 km por carreteras estupendas y pistas muy cómodas, con un ascenso acumulado de 1500 m y un desnivel neto de 1200 m, alcanzando la cota de 1860 m en la cabecera del barranco de Valdealonso, probablemente la pista más alta de la provincia, y pasando por multitud de paisajes distintos: bosques de pinos, robles y hayas, olivares, campos, prados de montaña, cerros, y la incomparable vega del Huecha, en la que como de costumbre me volví a perder.
Había planeado hacer un día de excursión familiar a pie, desde Agramonte a la cima, y el otro esta ruta en compañía de mis amigos del alma, pero por circunstancias lo primero no pudo ser y lo segundo tuve que hacerlo solo... como de costumbre. Y como de costumbre comparto aquí la ruta y unas pocas fotos que complementan a las de anteriores ediciones.
- ¿Y de los dos pinchazos y la caída no dices nada?
- ¡Pues no, que eso ni es ni espero que se convierta en costumbre!


Ver Moncayo en un mapa más grande

Vestigios: Torres de Movera

Hoy me he dado un paseo por la zona de huertas y torres de la margen izquierda del Ebro próxima a Pastriz y Movera, que desde 2008 se alcanza cómodamente siguiendo el camino natural de La Alfranca, cruzando el río por la pasarela de La Cartuja.
Cuando ya se divisa La Alfranca (sitio que merece una jornada completa, lo dejo para otro día) nos dirigimos hacia Pastriz, donde hay algunos edificios notables y muestras de las antiguas artes y oficios de construcción.
Desde Pastriz recorremos un bucle hasta las proximidades de La Puebla de Alfindén con el propósito de visitar el ruinoso molino harinero y un tramo de "la urdana", la milenaria acequia de Urdán que riega una amplia zona de huertas con aguas del Gállego, que aquí se "beneficia" de los modernos avances de la técnica.
De vuelta en Pastriz tomamos la carretera hacia Movera que abandonamos para visitar varias torres, siguiendo pistas cuyo trazado nos recuerda la ubicación de antiguas orillas de meandros del río, un día abandonados y convertidos en galachos, luego carrizales, depresiones, y finalmente campos. Hoy uno de esos antiguos galachos, que se encuentra en la fase carrizal-depresión, lucía nostálgico una generosa lámina de agua.
En algún tramo he tenido que variar el recorrido, al descubrir como el actual propietario de una de las torres, autor y calígrafo del popular aforismo "Prohibido el paso. Propiedad particular", había decidido sepultar una pista que conducía a terrenos que no son de su propiedad. Al cerciorarse de que no iba yo a robarle ni estropearle nada me ha dejado echar un vistazo, aunque su torre, la de Val, no está a la altura de otras como la de Morlán, San Lázaro o Villarroya.
Ojalá se encontrasen nuevos usos a estas construcciones que permitiesen revivir el atractivo de estos parajes, todavía con abundantes huertas de acelgas, borrajas, coles, etc, que espero que no sean sepultadas por el manto de hormigón. Aunque algún nuevo uso sí he visto: residencias, un club social y recreativo con parqueadero, y una granja escuela promovida por la fundación CAI-Ozanam en la antigua Torre del Tumbo, reconstruida y rebautizada como Torre Virreina, supongo que por la acequia homónima.
Me han salido unos 60 km agradables y apacibles, sin desnivel alguno, excepto el que aparentaba cuando la orientación era hacia el noroeste, haciendo frente a un impetuoso cierzo.
Y para terminar, el mapa, las fotos, y ¡hasta la próxima!


Ver PastrizMovera en un mapa más grande

Sobre el Ara: Preparando la Sobrarbuelta

Este domingo, aprovechando el veranillo de sanmiguel, y que el campo empieza a lucir ya sus coloridas galas otoñales, me fui a reconocer algunos tramos pendientes para la Sobrarbuelta. La pista de Cajol a Sasé y Asín de Broto, que esperaba que fuese una buena opción para el descenso desde cuello Burgasé, ha resultado no serlo. Quiero decir, ni es todo pista (quizás lo fue en el pasado) ni es descenso (bueno, al final sí, todo de golpe, pero antes sube y sube...) Eso sí, es una buena opción para contemplar el valle del Ara medio bajo los pedales. Pero para cerrar la Sobrarbuelta por el medio prefiero el camino que hice de subida, por Castellar y sus famosos muros, o el que todavía me falta reconocer, por Burgasé, que seguramente será "el bueno".
En cualquier caso, fue otra buena mañana (larga) de bici, pasando por pueblos deshabitados (¿o mejor debería decir re-habitados, por especímenes de Homo Jipiensis?) y bosques, mayormente de repoblación, poblados sólo por unos pocos "seteros" y algún ciclista.
A la tercera va la vencida, así que el próximo día, probablemente durante el puente del Pilar, terminaré los reconocimientos y, eventualmente, dejaré planteada "definitivamente" la idea de la(s) Sobrarbuelta(s). Mientras tanto os dejo con la habitual ración de fotos, y el track.


Ver Otra Sobrarbuelta Más en un mapa más grande

De tapas por la Ribera Alta del Ebro

Muchos eran los llamados pero pocos fuimos los escogidos para disfrutar de un gran día de bici por la comarca de la Ribera Alta del Ebro. La excursión reunía varios alicientes:
  • Conocer la CicloRed, que es un concepto de señalización muy interesante para zonas extensas con múltiples recorridos posibles, más flexible que las típicas rutas. Ya comenté cuánto me gustaría que se hiciera algo así en el Sobrarbe, por ejemplo.
  • Combinar bici más tren: a media mañana salimos en media distancia hacia Gallur y al finalizar el día, ya de noche, volvimos desde Casetas en cercanías. De esta forma, la mayor parte de los setenta y tantos kilómetros recorridos fue con viento a favor. Esta combinación de vehículos, tan deseable, no está exenta de emociones en nuestro paleto país. Para reírse, por no llorar, fue que nos obligaran a desmontar las alforjas para pasarlas por los rayos X (pero ni siquiera inspeccionasen las bicis, en cuyos tubos vete a saber todo lo que podríamos haber metido), o que el cercanías disponga sólo de un 10% de espacio accesible para bicis, sillas de ruedas o carritos para niños (a pesar de que éstos ocupan el 90% de la publicidad).
  • Degustar las tapas que protagonizaban la muestra comarcal. De las que probamos, todas buenas, nos quedamos con las del bar "Los Cazadores", en Pradilla, sitio estratégico que nos apuntamos para futuras excursiones por la zona.
Y por supuesto están los alicientes de recorrer el paisaje de campos y riberas, por caminos alternativos al ya muy popular camino natural del Ebro, o GR99, contemplar en la forma de los campos las huellas de antiguos cursos del río, desde el mirador sobre Remolinos, y pedalear con las cambiantes luces del atardecer, con Júpiter en el horizonte, hasta ver salir una enorme luna casi llena, que iluminó el tramo final de nuestro recorrido. Todo un lujo al alcance de las más selectas elites... y de todos los demás, siempre que quieran.

Montes de Zuera

Para ir preparando la Sobrarbuelta del año que viene necesitaba una ruta entretenida y saliendo de Zaragoza, para excursiones mañaneras de finde sin otros planes. La que he probado me ha gustado mucho, aunque aún espero perfeccionarla un poco. Consiste en salir de Zaragoza por la carretera vieja de Huesca hasta la ciudad del transporte y ahí coger la Cañada Real de Castejón. Es una vía pecuaria, pero yo siempre he sido ganado (cuando he participado en algo, pero lo importante es participar, ¿no?). Esta pista (asfaltada al principio) es una diagonal sobre un plano infinito. Al final se llega a la carretera de Castejón, que se puede tomar o bien evitarla adentrándose en los pinares de Zuera (esto tengo que explorarlo más). A la altura de un sitio de nombre horrísono (Cagarroz) he cogido la pista de Valdenavarro, en la que hay un pino monumental. Lo malo es que todos los demás se quemaron... Lamento haber llegado tarde a disfrutar de esta zona de pinar desarrollado, que seleccionaban en la guía de la Red Natura 2000. La próxima vez probaré a subir por la Val de Zaragoza, que además creo que conserva algo de calzada romana. Una vez arriba, en el Vértice Esteban, se llanea hasta el Alto de Palomera, el mejor mirador de los montes de Zuera, desde el que los días claros se ve hasta el Pirineo (hoy sólo hasta la Sierra de Guara). Y desde ahí se puede bajar de varias formas a Zaragoza o a Zuera, que es lo que he preferido hoy, aunque tengo que probar alternativas. La razón de mi preferencia era volver por la ribera derecha del Gállego, con lo que el interés y variedad del recorrido aumentan, y también la longitud. Bueno, creo que por la derecha no se puede todo el rato, algún tramo hay que pasarse a la izquierda. El caso es que con las probatinas, algún problema de señalización, y los caminos que no van a ninguna parte, al final los 90 km previstos se han convetido en 115. Y también he llegado tarde... a comer.

Os dejo con el mapa (después de hacer algunas correcciones) y unas fotos (de nuevo sin fotos del descenso, se hace tan corto...)


Ver ZgzPalomeraZueraGallegoZgz en un mapa más grande

Respeto: Otra Sobrarbuelta

Hace tiempo que tenía en la lista de deseos recorrer los valles (casi) despoblados de La Solana en bici. Concretamente, desde hace tres años, cuando, si estoy bien informado, algunos cortafuegos fueron convertidos en pistas para facilitar las tareas de protección de incendios, y las pistas resultantes y algunos caminos recuperados se empezaron a promocionar como "ruta temática", alrededor de la vía pecuaria entre el valle del Ara y el de Vió a través de La Solana. (Dicha vía pecuaria, de hecho, parte de la Torrecilla de Valmadrid, perteneciente al municipio de Zaragoza, así que al tiempo que la siga de un sitio al otro...) Aparte, por supuesto, de las vistas y los bosques, esta zona tiene un interés especial al permitir trasladarnos a un pasado no tan remoto en que los Homo Sapiens teníamos, a la fuerza, un respeto por la naturaleza. Perdido aquel respeto, dejó de merecer la pena tratar de sobrevivir en tan recónditos valles, lo que para mí es un signo inequívoco de la (relativamente) inminente y (prácticamente) inevitable extinción de nuestra especie. A ver, que me voy por las ramas. (Si queréis saber más sobre la despoblación y otros muchos temas, lo podéis leer en mi guía favorita del Sobrarbe, con sugerencias para todos los gustos.)

El caso es que para poder cerrar por el medio la Sobrarbuelta de dos formas distintas (en dos sentidos, lo que permitiría hacer dos "anillos" y plantear Sobrarbueltas en los dos días de un fin de semana, por ejemplo, eso ya lo desarrollaré en una versión actualizada de dicho artículo) me interesaba ver si era ciclable, y agradable, el recorrido de la via pecuaria entre Fanlo y Lavelilla pasando por Burgasé y Giral, o alternativamente entre Fanlo y Asín de Broto pasando por Cajol y Sasé. Bueno, pues por lo que he podido ver es estupendo, y sólo hay que bajarse de la bici durante 3 km en ligero descenso. Algún ciclista osado (o descerebrado) lo haría subido en la bici, casi todo, pero la mayoría agradecemos un corto descanso para la espalda y lo de justo debajo.

Pero en realidad no he completado ninguna de las dos alternativas, porque en el momento de bifurcación opté por la de Asín (error, luego lo comento), pero cuando acababa de pasar Cajol, estando sobre Ginuábel, entró en funcionamiento uno de mis mecanismos de seguridad, que me hizo bajar sin parar hacia la carretera por el camino más corto desde el punto en que me encontraba. Por culpa de la acumulación de errores (sí, sí, ahora voy con ellos), esto no fue suficiente para llegar a casa con luz, por lo que tuve que acabar el día empujando la bici por el arcén (otro mecanismo de seguridad me impide pedalear de noche sin luces... otro error, lo de no llevar unas luces para "porsia").

Por si os es de utilidad a vosotros, y a mí, voy a enumerar a continuación una serie de consejos que conviene recordar cuando uno va a hacer una excursión larga por remotos lugares no del todo conocidos. Se resumen en dos palabras: TEN RESPETO.

Primero. Prepara la ruta, no te confíes. Yo conocía dos de los tres lados del triángulo que quería recorrer, y el otro se suponía que estaba bien señalizado o eran pistas, así que ni me tomé la molestia de sumar kilómetros y desniveles. Tanto es así que me permití el lujo de repetir una vez más la "base" del triángulo (la ribera del Ara entre Fiscal y Jánovas por la margen derecha, que es mucho más bonito pero también más largo y lento que la carretera) y hasta de aproximarme en bici desde Broto (lo que es más elegante, incluso más rápido a la ida que cargar la bici, conducir, y descargar, pero se paga a la vuelta). Con todos estos extras, pensé, a lo peor llegaré un poco más tarde a comer...Vamos, que iba en plan excursión mañanera larga, y entre unas cosas y otras acabé haciendo 130 km y 2400 m de ascenso acumulado en unas 9 horas pedaleando, sin haberme mentalizado para ello. A una vuelta al Sobrarbe en bici de carretera la llaman "la revientachulos". Pues de ese caldo yo también tuve tazón y medio.

Segundo. No te fíes de tu memoria o de tu intuición, y si vas conmigo fíate aún menos de las mías. Como la parte que no conocía iba a estar señalizada, y llevo el GPS, y tenía un croquis de la vía pecuaria, para qué ir con más mapas. De chiste es que después de cruzar el Ara en Jánovas tiré por la carretera hacia la derecha. Debe de ser que me gusta tanto el desfiladero (a partir de ahora despistadero) de Jánovas... Ya casi estaba en Boltaña cuando me dí cuenta del error. Hala, penalización de 13 km. Y lo peor es que la subida por La Solana empezaría más de media hora más tarde de la cuenta... más "solana". Y se me haría demasiado tarde al final del día.

Tercero. Prepara la ruta y no te fíes de tu memoria (¿lo había dicho ya?), llévatela anotada, para eso el GPS va muy bien. Si al final lo vas a hacer, para tenerla guardada, hazlo antes y así lo aprovechas desde ya. Una cuesta arriba por pista bajo la solana parece interminable... cuando no sabes exactamente cuándo y cómo termina. En los recorridos largos no pedalean las piernas, ni siquiera los pulmones y el corazón, pedalea la mente.

Cuarto. Lleva (razonablemente) lo necesario para un apuro. Unos euros te permiten hacer un almuerzo imprevisto, que puede convertirse en un momento delicioso si resulta que el imprevisto te acontece en Fanlo: ve directo al bar "Las Eras", y Pilar proveerá. Unas luces te permitirán acabar el día pedaleando si se te hace de noche. Y por supuesto: cámaras, alguna herramienta, barritas y frutos secos, teléfono, etc.

Quinto. Ten "plan B". No te metas en un sitio del que no sepas por dónde salir a partir de determinadas horas. Es decir, cuando se va haciendo tarde, asegúrate de que sabes en todo momento cuál sería el camino más corto para salir, y pasado un umbral abandona cualquier otro plan y tómalo, sin parar. Esto lo hice bien, menos mal, pero la verdad es que a la hora en que me metí hacia Cajol tenía que haberme sido evidente que llegaría esa hora antes de haber llegado a Asín, ni siquiera a Sasé, lo que me obligaría a salir por donde salí, que era mucho peor opción que haber tirado antes hacia Burgasé y Giral.

Sexto. Salvo catástrofes, sigue el consejo de Monthy Pyton - always look on the bright side of life. Si te extraña que esa pista por la que estás subiendo, la única pista que había (no sabías que ibas a tener que hacer un par de km por un sendero que salía a la derecha...), esa pista, decía, siga subiendo (¿pero no iba a ser ya todo bajada?), y al llegar arriba descubres que estás en el mirador de Comiello, al que no pensabas subir, disfruta de las vistas, y de la conversación con la heroína anónima que lleva ocho años velando por que todo lo que puedes ver no arda. Y sigue tu camino mientras ella se encuentra con un zorro que la visita todos los días, al que echará de menos el año que viene, que irá a vigilar a otro sitio.

Y disfruta de cruzarte un jabato en la pista, de pasar por despoblados temporalmente habitados por pseudo-cromagnones, del canto de los pájaros, del olor del bosque... Como siempre os dejo unas fotos. He añadido alguna de otras veces (están "marcadas" por la inconsistencia meteorológica). De lo que no hay fotos es del placer del descenso por el bosque. Tendréis que cerrar los ojos e imaginar que la brisa acaricia vuestro pelo ondeando al viento (en los sueños no hace falta llevar casco, y uno puede tener el pelo tan largo y lustroso como quiera).


Ver Otra Sobrarbuelta 2010 en un mapa más grande.
En verde lo que quería hacer. En celeste otro recorrido que me interesaba y podía haber escogido. En rojo lo que hice.

Ideas locas: la Sobarbuelta

De vez en cuando se me aparecen en el cabezolo ideas extravagantes, que no descabelladas, que ocasionalmente puedo hacer realidad, y suelo alegrarme cuando se da el caso. Las llamo ideas locas. Dicho sea de paso, subirme a una bici con dos niños y crear el personaje de Don Biciclote fue una de esas ideas locas...
Estas ideas, y otras no tan locas, se instalan cómodamente en la mente del ciclista mientras disfruta pedaleando. Así me sucedió el otro día, mientras hacía la Sobrarbuelta, que me puse a pensar que el recorrido sería una ideal "quebrantahuesos" para todo tipo de bicis, de carretera, BTT e híbrida. Durante el almuerzo, en el Palazio de Nerín (sitio recomendable donde los haya) lo comenté, y hablamos de otras ideas similares: duatlones bici-raquetas en invierno, duatlones bici-andar como nuestro duatlón contemplativo Tour de Añisclo, etc.

La idea de la Sobrarbuelta consistiría en convocar a los participantes un día, idealmente durante la segunda quincena de junio o la primera de julio. Habría múltiples puntos de control y avituallamiento, por ejemplo: Torla, Broto, Sarvisé, Fiscal, Borrastre, Ligüerre de Ara, Yeba, Boltaña, Guaso, Aínsa, Labuerda, el Pueyo de Araguás, Arro, Los Molinos, Torrelisa, Ceresa, Laspuña, Escalona, Nerín, Fanlo, Buerba, Puyarruego, ... La prueba consistiría en salir y llegar al mismo punto (cualquiera de los anteriores), entre unas horas límite (las de amanecer y atardecer), seleccionando los tramos según las preferencias de cada participante, con la única restricción de respetar el sentido de circulación indicado en cada caso (tanto las pistas como la mayoría de los tramos de carretera se recorrerían en un único sentido). Al finalizar, cada participante recibiría un diploma con su recorrido y perfil y los tiempos empleados (se sellaría un "pasaporte" en los controles, o mejor se emplearían chips). La idea es que en sucesivas ediciones cada participante pueda ampliar su recorrido, o intentar mejorar sus tiempos. Es decir, no sería propiamente una "carrera", aunque obviamente también se podría premiar a los participantes que hagan los recorridos máximos (de carretera o de BTT) en los mejores tiempos, a modo de contra-reloj. La proximidad con la Quebrantahuesos atraería a ciclistas que se entrenasen para ella si la Sobrarbuelta fuese antes... ¡o viceversa! No sería preciso interrumpir el tráfico, pues naturalmente los ciclistas respetaríamos el código de circulación durante los tramos de carretera, aunque convendría controlar algún punto conflictivo como la travesía de Aínsa o el cruce de Laspuña.

El mapa de los recorridos podría ser algo como esto:

Ver Sobrarbueltas en un mapa más grande, con la identificación de los tramos por separado. En azul los tramos íntegramente de carretera y en rojo los tramos total o parcialmente por pista.

Por ejemplo, el otro día hice el recorrido 1c-2c-3c-4p-5c-6p, y en otra ocasión había hecho el recorrido 1c-2c-3c-7c-6c (sólo carretera). Habría posibilidad de hacer recorridos "baby" como 2c-2p, 5c-8c (magnífico para iniciación, sólo carretera), 7c-4c o 7c-4p, y recorridos intermedios, como 6c-6p, 4px, o 1c-2p-9p-6c, que es el próximo que tengo intención de hacer, alguna mañana de fin de semana este septiembre. Cuando hice parte del tramo 6c en otoño las fotos fueron muy elogiadas. También os conté el día que recorrimos el tramo 4px en otro otoño. Por supuesto, la cima del recorrido, a unos 2200 m, encima de Ordesa, es la pista de las Cutas (en el tramo 6p) que corona este blog...

La ventaja del recorrido flexible, incluyendo distintos puntos de salida-llegada, es obviamente que se evitaría el colapso en la salida-meta, y se distribuiría mejor la ocupación hotelera el día de la prueba. De hecho, iniciativas como esta pueden ser un atractivo turístico importante, y sostenible, para comarcas como el Sobrarbe, cuya promoción no debiera nunca hacer peligrar su patrimonio natural, sino todo lo contrario, ya que es un tesoro de incomparable valor. A mí me encantaría ver más bicis recorriendo las pistas y carreterillas secundarias del Sobrarbe. Y pruebas como la Quebrantahuesos han demostrado que pueden atraer hasta a 16000 participantes potenciales...

Yo no alcanzo a más que poner negro sobre blanco la idea tal como se me apareció, y ofrecerla desde aquí a cualquiera que le guste para empujarla, reenviarla, apoyarla y/o hacerla realidad. Tanto si se materializa como si no, personalmente mantendré la "costumbre" de hacerla anualmente. Si puedo, el año que viene haré el recorrido más amplio, 1c-2p-3c-4c-4px-5c-6p, que son unos 160 km y 3400 m de ascenso acumulado. ¿Alguien se apunta?

Costumbres: La Sobrarbuelta

Este verano he empezado otra "costumbre", a ver cuánto tiempo puedo mantenerla: dar una vuelta al Sobrarbe en bici. Hay muchos recorridos interesantes, pero el escogido me parece ideal por su variedad, y por la posibilidad de "atajar" en varios puntos, o incluso añadir más tramos, de hecho es una ampliación-combinación de dos rutas que ya he comentado: esta más la subida a la pista de las Cutas, cuya foto encabezaba este blog hasta (mejorada) vuelve a encabezar este blog desde hoy.
En una próxima entrada especularé sobre cómo podría organizarse un evento ciclista alrededor de este recorrido, que es algo que fui pensando mientras lo hacía.
Hoy sólo quiero dejaros la ruta y las fotos de ese día, que salió idealmente nublado, y que disfruté enormemente, ya que fue para mí una exploración de límites de la que salí deseando todavía más: los 120 km con 2400 m de ascenso acumulado recorridos en poco más de 7 horas de pedaleo me supieron a poco, de hecho no tuve que engranar en ningún momento ni el plato pequeño ni los dos piñones más grandes. Otra circunstancia afortunada fue el arreglo de la pista que baja a Torla, que había sido machacada durante el más que discutible aclareo del pinar de Diazas, con lo que el descenso ininterrumpido de 1200 m ha pasado de penoso a delicioso. El año que viene le añadiré al menos este tramo, y así serán más de 150 km y 3250 m de ascenso, toda una "quebrantahuesos" para BTT o híbrida.


Ver Sobrarbuelta 2010 en un mapa más grande

BiZinqueta

El valle de Gistaín, recorrido por el Zinqueta (resultado de la democrática unión de dos Zinquetas, el de Pez y el de Añes Cruces, y que desemboca en el Zinca) es un relativo desconocido en el Pirineo, aunque es destino habitual de campamentos de verano y contiene algunos parajes tan populares como el ibón de Plan o Basa de la Mora. El Posets, o Lardana, siendo el segundo pico más alto del Pirineo, tras el Aneto, es relativamente ignorado en favor del Monte Perdido, tercero en la lista. Y hay otros picos memorables, como Cotiella o Bachimala, a los que ascender sigue siendo una experiencia bastante solitaria.
Dejo aquí una sugerencia para recorrer esta zona en bicicleta, en un recorrido circular desde San Juan de Plan: subir por pista hasta San Mamés y recorrer por todo lo alto la margen izquierda orográfica del río, con estupendas vistas, para descender ya cerca de las bordas de Biadós y desde ellas volver a San Juan en cómodo y divertido descenso por la pista que también usan los coches. Se le puede añadir el recorrido por la carreterilla del fondo del valle, que yo hice sólo de vuelta aprovechando la generosidad de mi compañero en esta ocasión, que me escoltó con el coche. En tal caso, el punto de partida-llegada ideal es Lafortunada, y así se hace en bici el precioso Congosto de Las Devotas. ¡Ojo a los túneles! ¡Luces, reflectantes y prudencia imprescindibles!

Os dejo con el mapa y unas fotos.


Ver BiZinqueta en un mapa más grande

Gabaro

Este fin de semana afortunadamente no he participado en la Quebrantahuesos, porque fui uno de los 6000 que no salieron agraciados en la inscripción. Y digo afortunadamente porque me crucé a los que volvían tiritando de frío después de renunciara a completarla: 3º bajo cero en el Somport, viento y lluvias... El año que viene quizás haya más suerte. Y también afortunadamente porque de rebote me ha permitido explorar una nueva ruta que me hacía mucha ilusión, el ascenso al Gabaro, o Gabalos.
Este monte es mi favorito, no porque sea lo último que veo antes de quedarme dormido en las siestas vacacionales, sino por su estratégica ubicación sobre el valle del Ara. Con poco menos de 2000 m cierra la cordal Pelupín-Monchoya-Gabaro, pero a mi gusto supera con creces a sus hermanos mayores en cuanto a vistas se refiere. Lo "malo" es que alcanzar la cima es una calcetinada por lo alejado que se encuentra de todo... o lo era, porque anteayer me enteré de que hay una pista que asciende hasta los 1700 m, dejándote a poco más de media hora de pateo para alcanzar la cima. Esta pista es relativamente cómoda, pero dura, tiene perfil de sigmoide (a la mitad de la subida toca plato pequeño y gracias) y firme pedregoso (bajada traqueteante sin pasar de 30 km/h).
Hoy las nubes ocultaban el panorama, y las fotos que he tomado son muy pobres (llevaba cámara "de juguete") pero aún así quería contarlo porque ha sido la primera vez que subo en bici, y desde luego no será la última. Ideal para días claros y frescos, el camino es soleado y resguardado del viento, cosa que hoy se agradecía.

Popular Y de Bujaruelo

La última salida de la sección de BTT del CAU nos acercaba al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. El segundo día íbamos a hacer la pista de Las Cutas, que habíamos preparado hace un año (aquí hay una foto de entonces), pero el tiempo se puso tonto y no fue posible.
Sin embargo la excursión del sábado por Bujaruelo, mi recorrido de entrenamiento habitual en una mañana de verano, salió casi perfecta. Yo le llamo por razones obvias "la Y de Bujaruelo": ascenso por la pista hasta San Nicolás, donde se puede descansar, comer, bañarse, tomar el sol, o, como fue el caso hacer dos ascensos (con sus descensos): al valle de Otal, que no pudimos recorrer entero por estar cortada la pista por un alud, y hasta el refugio de Ordiso siguiendo el curso del Ara.


Ver Ybujaruelo en un mapa más grande

Fue la primera experiencia en BTT para unos cuantos de los asistentes, que quedaron con ganas de más. ¡Qué alegría!

Los Meandros del Ebro

Este puente me ha dado muchas satisfacciones bicicleteras. Hoy hemos ido a recorrer otra ruta que tenía en mente hace un par de años, desde que la conocí navegando por el río a golpe de remo tranquilo con los ebronautas.

Hoy pensaba que simplemente la íbamos a reconocer, y nos hemos encontrado con un precioso día otoñal, prácticamente ideal para disfrutar de los meandros encajados del río Ebro, alrededor de Sástago, siguiendo en parte el camino natural del Ebro (GR99). Concretamente hemos ido de Gelsa a Velilla de Ebro (final de la etapa 28), de ahí a Sástago siguiendo la etapa 29, variante 29.1 que sube a la Ermita de la Virgen de Montler, imprescindible esta variante, y luego de Sástago a Escatrón siguiendo la etapa 30, imponente. Almuerzo en el recomendable centro náutico de Escatrón, y vuelta por carretera de poco tráfico para abreviar.

Las fotos son un pálido reflejo de la belleza y el interés natural del entorno, y apenas dejan adivinar lo divertido del recorrido, mezcla de buenas pistas con ondulados senderos por medio de los sotos o colgados sobre los escarpes. El único punto negativo, el incalificable acto de vandalismo de un terrateniente que ha arado parte del camino en "sus" tierras, poco después de Alforque, frente a Cinco Olivas. Y para compensar, la agradable sorpresa de encontrar un pueblo, Gelsa, en el que casi todo el mundo va en bici, como si fuese una ciudad moderna. Una gozada, de verdad.

Os dejo con el tradicional mapilla y las inevitables foticos. Espero que os gusten.


Ver Gelsa-Sástago-Escatrón en un mapa más grande


Recorridos de Goya: Zaragoza-Fuendetodos

Por fin hoy he conseguido hacer una ruta bicicletera a la que tenía muchas ganas, de Zaragoza a Fuendetodos yendo por La Huerva y volviendo por Las Planas, el más destacado de los recorridos de Goya: se trata de los caminos tradicionales entre su pueblo natal y la capital. Los caminos han cambiado bastante desde entonces, donde antes había lobos ahora hay aerogeneradores, donde había huertas ahora son casi todo polígonos industriales y comerciales, y muuuchas viviendas (la población de Zaragoza se ha más que decuplicado desde entonces, y aún hay a quien le parece poco)...

Mapa de tiempos de Goya (clic para ampliar)

Otro cambio notable es que ahora se pueden recorrer en bici, que resulta ideal. (Aunque está recogido como itinierario senderista, para eso es un poco largo, opino.) El recorrido son 100 km, con 1000 m de desnivel acumulado, y se puede hacer prácticamente todo por pista, aunque hoy hemos preferido rodar sobre algo de asfalto a la ida, por pistas y carreteras "blancas" hasta Jaulín, porque nos temíamos algún despiste posterior. De hecho ese despiste lo hemos tenido a la vuelta, dejándonos caer hacia Valmadrid por la misma pista (¡aunque no lo parecía!) por la que hace casi un año nos rebozamos en el barro. El despiste se ha debido a que en la bifurcación importante, donde hemos tenido que parar a reparar un reventón, todo el pinar estaba calcinado (un incendio de este verano), y también los postes de direcciones (en particular uno que debía de decir algo como "p'arriba a Zaragoza, p'abajo a Valmadrid"), y cuando llevas casi 70 km pedaleando tira más una cuesta abajo que dos carretas... Tras recuperar los 2 km y 120 m de desnivel perdidos, hemos vuelto a nuestra ruta, que en su parte final coincide con el ascenso al fondo del mar.

Un mapa algo más moderno del recorrido:


Ver Fuendetodos en un mapa más grande

El sitio, y en general la estepa, no es muy fotogénico, salvo que se den condiciones de luz especiales, pero tiene su encanto... De hecho, esta excursión se debería hacer en un buen día de primavera, para comer tranquilamente en Fuendetodos y poder asomarse a la Hoz Mayor o detenerse en el tramo por el "bosque botánico" y en otros puntos en los que el paisaje lo merece. Me lo voy apuntando.

Duatlón "Tour de Añisclo"

Este sábado con unos amigos me inscribí en el Primer Duatlón Contemplativo "Tour de Añisclo", una prueba deportiva no competitiva sumamente recomendable para recorrer en profundidad y por todo lo alto el magnífico Cañón de Añisclo y algunos de sus alrededores.

La organización del evento fue muy profesional (alguno incluso creyó que más de lo que realmente era) y los premios inmejorables: un gran fin de semana para todos los participantes en lo mejor del otoño en el Pirineo sobrarbense, con la mejor compañía. ¡Creo que esto podría convertirse en una costumbre fácilmente!

Y, como de costumbre, os dejo unas foticos y un mapilla.




Ver Tour de Añisclo en un mapa más grande

Elegir el desarrollo

Llevo unos días de bastante actividad y algunas emociones vinculadas a esto de la bici que ya contaré, si eso.
Hoy mismo he estado charlando con unos simpáticos chavales que tenían algo más que curiosidad sobre lo que es ir en bici por la ciudad. Ha sido una conversación larga y agradable, la mayor parte del tiempo pedaleando por el centro de Zaragoza. Coincidentemente, cuando entraba aquí he visto el último post de un ciclista urbano, titulado "Ciclistas por el respeto: carril-bici no", y creo que lo que he transmitido iba esencialmente en esa misma línea, aunque todavía no sabría decir cómo lo han entendido, tengo que dejarles unos días para reflexionar y "hacer un resumen".

Pero hoy, lo que voy a hacer es dar salida a unas anotaciones de una vuelta en bici de la semana pasada (la santa), que hacía tiempo que quería hacer, pero pensaba que me superaba: Broto-Aínsa-Escalona-Añisclo-Fanlo-Broto. Noventa kilómetros.
Me animé a hacerla porque el sábado anterior, que fuimos a reconocer el terreno de la treparriscos (la "quebrantahuesos para chicas", a la que me he apuntado) comprobé en la práctica lo que ya sabía en teoría, que en carretera se hacen muchísimos más kilómetros con menor esfuerzo: cualquiera de estas dos largas marchas cicloturistas resulta bastante más asequible que varias de las excursiones habituales por pistas de montaña que tanto me gusta hacer.

La ruta del jueves pasado discurre todo el tiempo por valles de ríos: el Ara (que creo que es el río mejor conservado de la península y parte del extranjero), un poco del Cinca, el Vellós, el Aso y el Chate.

Siempre que paso por cerca de Jánovas, a orillas del Ara, se me encoge algo dentro, al pensar en la historia de esta habitable parte del valle: se desalojó a sus gentes a base de amenazas y dinamita, con la pretensión de hacer un embalse de dudosa utilidad, que finalmente no se hará. Aún así, la gente que vivía en estos pueblos los vió naufragar triste e innecesariamente, como emotivamente canta la Ronda de Boltaña. Sólo faltaría que ahora algún iluminado quiera hacer aquí algún centro de ocio de alta capacidad, ya puestos con un lago...

Y cuando paso por Añisclo, cañón y desfiladeros del río Vellós, no puedo dejar de alegrarme de que los planes de inudarlo todo sólo consiguieran construir, en la posguerra civil, la carreterilla que más me gusta del mundo mundial. Se tardaron décadas en esconjurar la amenaza sobre Añisclo, pero finalmente, en 1982, fue salvado por la vía de incluirlo en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido (sobre cuyos cuidados habría bastante que hablar, pero ya me estoy enrollando).

Un consejo: En la montaña es esencial elegir bien el desarrollo.
Yo me quedo con uno un poco corto, sin exagerar, que no queme todas las energías de buenas a primeras, y permita reservar recursos por si se necesitan más tarde. Además, de esta forma, se disfruta mucho más del paseo.
(Sí, como de costumbre, todo este último párrafo tiene doble sentido.)

Os dejo con unas fotos del recorrido, del jueves y de otros días (lo del Chate no lo repito).