El lado oscuro

Leo una carta a un automovilista que envía Juan Merallo, que viene a ser el bicicletero mayor del reino, si se me permite la expresión. (Si alguien que lee esto no lo conoce, recomiendo su blog, y también la lista de correo de pedalibre, donde aparte de cosas más locales hay interesantes reflexiones de personas que escriben sus blogs, como Roberto, y de otras que ojalá lo hicieran, como Iñaki.)

El asunto de su carta me ha dado bastante que pensar a lo largo de este año y pico que tengo de vida, por lo que iba a hacerle un comentario, pero enseguida se me ha ido de las manos, y he pensado que mejor lo desarrollaba aquí, ya que era uno de los temas que tenía en el tintero.
Normalmente he "hablado" sobre esto en debates con cochistas, y en comentarios de noticias sobre la bicicleta en Zaragoza de El Periódico de Aragón, cuya edición digital tiene cierto éxito.

Se pregunta Juan, algo retóricamente, a qué puede deberse este comportamiento de los conductores. Tratando de sintetizar, yo creo que estas son las tres causas principales, por orden de mayor a menor importancia relativa:
  1. Complejo de inferioridad y envidia. Muchos conductores, cada vez más, se dan cuenta al ver a un ciclista que éste se desplaza de forma más saludable, rápida, económica y estética. Se dan cuenta de que ellos no lo hacen por una mezcla de pereza y miedo, y eso les hace desear la desgracia del ciclista. No me refiero a la desgracia física, aunque en los comentarios del periódico uno de estos deseó pasarme por encima con su coche si pudiera. Me refiero a la victoria sobre el objeto de su envidia: adelantarle, arrinconarle, cerrarle el paso, lo que sea para que no resulte tan dolorosamente superior.
  2. Alienación. Hay gente que llega a interiorizar tan bien los mandamientos del sistema en que vive que trata de imponerlos a los disidentes que tiene alrededor, sin ni siquiera cobrar por ello. Esos mandamientos dicen: consume, apresúrate, compite, domina, presume, aprovéchate. ¿Cómo puede haber en el mundo gente que "pudiendo permitírselo" no vaya en coche? ¿Cómo se puede tener un buen coche aparcado en el garaje, sin exhibirlo? ¿A quién se le ocurriría ir en autobús o en bici o andando, como un pobretón? Y otras variantes más o menos estúpidas: Pues que paguen impuesto de circulación. Pues que no se salten los semáforos. Pues que vayan sólo por los carriles bici. Etcétera. De esta actitud tengo otro ejemplo que no tiene mucho que ver, pero que ahora se está poniendo tímidamente de moda: ¿Quién es tan desgraciado que tiene que beber agua del grifo? (Esto es muy sangrante, sobre todo si pensamos en todos los que tampoco tienen agua del grifo.)
  3. Enajenación mental transitoria. Esto lo tendría que decir mejor un psiquiatra. No sé qué combinación del aislamiento producido al estar en una celda de metal y cristal, unida a la impotencia de no poder moverse libremente a pesar de tener kilowatios literalmente a nuestros pies, hace que personas perfectamente normales se conviertan en temibles monstruitos. Ya digo que no sé los detalles del mecanismo, pero estoy seguro de que sucede. Y lo estoy porque me pasa a mí mismo. Y, cuando me pasa, desde una vez cuyos detalles me abstendré de contar, oigo un coro de voces (mi familia) que dicen con cierto retintín: "El lado oscuro de Don Biciclote". Nos reimos y se me pasa inmediatamente. Aunque yo, en el fondo, noto como no se pasa tan inmediatamente...

8 comentarios:

  1. Juan Merallo1.7.08

    (Copiado del blog del de la bici y lista de pedalibre.)

    Don Biciclote, muy interesante tu post. Las tres razones que esgrimes son, casi con toda seguridad, una parte importante del problema. Y también otras más, pues seguramente no hay una única causa. Análisis como éste son de agradecer, pues
    nos pueden hacer ver mejor que el problema es claramente de ellos, de los automovilistas, por lo que no deberíamos permitir que SU problema pase a ser también NUESTRO problema. Es decir, deberíamos contestarles, dentro de lo que
    cabe, con la mayor corrección y alegría, haciéndoles ver que la bicicleta no estresa y que la razón no se consigue con gritos.
    Yo recuerdo una vez ver a un ciclista gritándole a un automovilista, y daba muy
    mala impresión. No me parecía desde fuera (iba en ese momento como peatón) que ir en bici fuera muy agradable, cuando realmente sí que lo es, en comparación
    con otros medios de transporte, entre ellos el coche.

    Y si no están por la labor de escuchar, dejarles ahí metidos en su habitáculo e irnos sonriendo. A mí, cuando me pitan, acostumbro a saludarles con la mano y sonreír, con lo que se les queda una cara de tonto que no veas. Les hago creer
    que he interpretado el pitido como un saludo, porque no puedo imaginarme que me estén pitando por circular ;-)

    Y gracias por lo de bicicletero mayor del reino, Don Biciclote, pero de verdad que no me lo merezco. Yo sólo soy un activista reivindicativo, haciendo algo en
    lo que creo y con el apoyo de mucha otra gente como tú.

    Mucha salud,

    Juan

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  2. jeje, yo también tengo mi lado oscuro.
    Esas razones son sin duda verdaderas.
    Me he pasado al club del bicicletero urbano, llevo solo tres días esquivando coches, semaforos y peatones y soy feliz aunque ya lleve algún susto.
    Un dia de estos haré un post sobre el tema. Entre todos me habeis convencido y he perdido el miedo a la lluvia y a ciertas incomodidades como cambiarme y ducharme varias veces al día fuera de casa.

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  3. queremos saber los detalles!! cuentanos todo todo.

    toupeiro, que guai, aprovecha al menos ahora en verano, quiza en invierno le hayas cogido el gustillo y sigas a pesar del frio y la lluvia. desde luego ser ciclista en tu tierra vale doble puntuacion.

    a mi el estres tambien se me pasa pedaleando..todo el mundo deberia probarlo.

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  4. Paciencia con los automovilistas que nos respetan a los ciclistas!

    Cada vez somos más, eso es indiscutible.

    Gracias por tus comentarios D. Biciclote

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  5. Toupeiro: qué alegría que me das, te felicito por esa decisión, ya que seguro que te hará más feliz. Mi próximo post estaba huérfano de título, y me has dado la idea que necesitaba

    En cuanto a los sudores, sin saber los detalles no me debería atrever a decir nada, ya que la velocidad "necesaria" depende de la distancia y perfil. Pero, generalizando: el truco es usar OTRO ritmo que el que usas cuando sales deportivamente, llegarás también antes que de cualquier otra forma (no tanto antes, pero todavía antes) y no sudarás. Yo empleo ropa técnica, que me gusta, y además soy un sudón, y no he necesitado duchas intermedias. (No, no apesto.) Cuando no llevo ropa técnica voy un poco más despacio, y más erguido, y listo.

    A mi gusto, al menos en el tórrido valle del Ebro, es más agradable para la bici cualquier tiempo que el verano. La lluvia requiere protección, y sobre todo cuidado. El viento (en contra) y las cuestas un poco más de calma.

    Slim: mi abogado me ha dicho que de escribir detalles nada, que todo lo que escriba puede ser empleado en mi contra.

    Pilar: como dice Juan Merallo en su artículo hemos de reconocer y agradecer que la gran mayoría de automovilistas y otros usuarios de la vía nos respeten. Y si encima les regalamos con el ejemplo la liberación de sus cadenas, tanto mejor. Gracias a tí por comentar, bienvenida.

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  6. Mi trayecto es de 18 km con cuestas, yo soy de poco sudar pero aún así no me libro. Uso ropa técnica que es una pasada, voy suave, sin forzar y me lo paso estupendo hasta que algun/alguna cazurro/rra me joroba.

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  7. Saludos desde Guadalajara, México.
    Felicidades por su blog, tenemos algo en común, el fomentar el uso de la bicicleta como herramienta alternativa de movilidad, chequen nuestro blog y se aceptan comentarios, sugerencias, etc

    http://camararodante.blogspot.com/

    Carlos Ibarra
    Cámara Rodante

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  8. Anónimo25.8.08

    Gracias por tus magnificos comentarios.
    Salut
    Agustí

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