Ha nacido una estrella
Queridos amigos, aunque todavía esté en pruebas, os haré un favor: ¡entrad a saludarla!


Parece que fue ayer...
Y si este artículo os ha parecido muy corto, y queréis leer más, pues os recomiendo leer esto. Parafraseando el final, creo que gustará a todos los que pedaleamos por un mundo mejor.


Vuelta a la cumbre de los Monegros
La vez pasada apenas puse fotos, porque el día no era del todo claro. De hecho subí el artículo por la fatal casualidad del anuncio, aquél día, de un engendro (la Gran Stafa) que a día de hoy sigue siendo para reir por no llorar.
Pero hoy, desde la cumbre de los Monegros, se veía todo Aragón (y parte de los alrededores).


Provocando el ciclismo
… I dont believe in Peter Pan
Frankenstein or Superman
All I wanna do is
Bicycle bicycle bicycle
I want to ride my bicycle ...
Y mira tú, qué casualidad, que los de ISon21 han subido el vídeo (cosecha de 1978) de esa canción. Bastante provocativo. Un montón de ancianitas (ahora, no entonces) preconizando las ciclonudistas. Os dejo con él. Dedicado a Martin.


Cyclists. Let's save them!


Energy. Let's save it!
- Es un video didáctico sobre sostenibilidad, como el de la definición de la derecha.
- Aparecen superhéroes, como la famosa CycleHero; tengo que confesar que desde que lo ví mi vida ha cambiado, eso de que "No hay que ser un héroe para salvar el planeta" lo he puesto como firma de mis mensajes (después de "No imprimas.")
- Contiene un juego de palabras: save (ahorrar, y salvar).
- Y, naturalmente, los superhéroes van en bici, faltaría más.
¡Difundidlo sin timidez!


¿Camino o carretera?
Y como los enlaces son gratis, os recomiendo esta reflexión exhaustiva sobre las ventajas e inconvenientes de carreteras y caminos a la hora de hacer una ruta cicloturista.


Calpedalea
Muy buen país, aunque algo castigado: la chimenea de la térmica se ve todo el tiempo, hay cicatrices de antiguas minas a cielo abierto, y huele a menudo a purines. ¡A ver cuándo se instalan digestores para convertir todo eso en biogás!
Y muy buena gente. ¡A ver cuándo volvemos a pedalear para ganarnos otro re-desayuno (carajillo incluido) y otro asado!


Costumbres - el Monte Blanco en otoño
Sólo siento dos cosas:
- No haber tenido los reflejos de hacer una foto en el monumental atasco de coches cerca del Santuario (en Haya Seca) para subirlo aquí con el título: "Cochistas disfrutando del día como sólo ellos saben hacerlo."
- No haber podido estar aquí, por no disponer del don de la ubicuidad.


Sin palabras

... aunque si vemos alguna luz al final del túnel, hasta ahora ha sido gracias a las Palabras. Que los hechos las acompañen.


Despedida de Tres en Un Burro
El viernes de aquel jueves hace casi dos años le tenía que devolver la bici, así que me dispuse a caminar con ella al lado hasta el cole, y luego ir al trabajo en bici. A los cinco minutos, y ante la perspectiva de andar media hora con la bici al lado, pensé: "¿No nos podríamos subir los tres?". Aquella ocurrencia me cambió bastante la vida, como ya he contado aquí desde el primer momento.
Hoy ha sido seguramente el último día que nos hemos subido los tres a la bici. Hace mucho que no lo hacíamos, pero estaba pendiente poner una foto prometida...
Por una parte me entristece. Como cuando empaqueté la mochila de llevar niños en las excursiones. Son páginas de un libro que sabes que ya no vas a volver a leer. Creo que hoy he estado algo irritable...
Pero, en realidad, si lo pienso bien, me alegra mucho más de lo que me entristece. Uno a uno, mis hijos se bajaron de mi bici en poco tiempo, para subirse en las suyas. El de 12 años pedalea sin manos, con la típica mochila destroza-espaldas-infantiles en la barquilla, como un auténtico bicicletero, y gana en verano carreras a chicos mayores y mucho más grandes que él. La de 8, además de ir en su bici al cole, también puede subir a Guaso desde L'Aínsa, cuando algunas amiguitas suyas apenas han abandonado los rodines. En una de las fotos la véis en la plegable de su madre, que también se apuntó a pedalear a la primera ocasión, y que es quien nos ha hecho las fotos con santa paciencia, siguiendo mis crípticas indicaciones ("sólo tienes que mantener disparado mientras nos sigues con el objetivo, que no nos movamos del cuadro, cuando nos vamos acercando puedes abrir el zoom, bueno mejor eso lo dejamos...").
Y, lentamente, se van añadiendo otro ciclista urbano más, y otro, y otro... con el poder que tiene el ejemplo, el ejemplo de mi amigo, mi ejemplo, el ejemplo de Juan, el de Isa, tu ejemplo.


Bicicleta Todo oToño
El sábado hicimos una caminata casi multitudinaria (¡dos cifras incluso en hexadecimal!) por las fajas "bajas" del Norte de Ordesa (Racún y Canarellos), volviendo por el Camino de Soaso (Bosque de Las Hayas y Cascadas). Es, a mi gusto, una de las mejores excursiones otoñales posibles. Pero eso, por supuesto, fue y tiene que ser caminando, así que se sale un poco del tema. (Si alguien quiere hacerlo, le recomiendo que se albergue bien.)
Después de cenar de vicio en La Pizzería La Tea y dormir (una hora más, ¡qué suerte!) fuimos a Laspuña para hacer una ruta circular altamente recomendable, y muy especialmente en estas fechas y condiciones. Fui con un par de amigos también bicicleteros, cuya compañía mejoró todavía más la experiencia. Les gustó tanto que, habiéndolo organizado, disfruté más del triple que si hubiera ido solo, la verdad. En la subida estuvimos algo temerosos por culpa de unos hombres mal encarados que no estaban registrados aquí, que suben en sus coche, tiran sus colillas, sueltan a sus perros, etc. No, estos, como los de los quads, los de los esquíes conjuntados, o la mayoría de los de las setas, no me parecen buenas compañías, rarito que es uno, qué le vamos a hacer.
Se sube hasta Ceresa y allí se toma una pista a la derecha que asciende (unos 850 m en 8.5 km) hasta La Collada, entre la Peña Montañesa y la Peña Solano. La panorámica del Sobrarbe (Valle del Cinca, Macizo de Las Tres Sorores, Sestrales, Castiello Mayor, Escuaín, etc.) es de primera. Los muy abundantes BTTuristas que hacen la transpirenaica llegan aquí desde el otro lado (desde Benasque) y doy fe de que se quedan con la boca abierta, y no sólo para recuperar el resuello...
Pero lo mejor, a mi gusto, es la bajada por La Balle de Garona, también por pista, marcada como sendero de pequeño recorrido, rodeando la Peña Solano entre bosques caducifolios mixtos de todos los colores. Al final se sale al valle del Cinca y se vuelve a Laspuña por Socastiello. Total, veintitantos kilómetros de "bajada" inolvidables.
Y luego, comer en L'Aínsa (hay varios sitios buenos y alguno espectacular) y dar un paseo antes de volver a casa, pensando ya en la próxima. ¿Quizás el Moncayo en otoño el día 9?


¿Buenas o malas noticias?
No sé como valorar la noticia. En parte es buena (por cierto, ya hay varios más antiguos cochistas conocidos míos que se han pasado a la bici y a la BiZi para ir al curro, pero ya no lo actualizo aquí).
Y en parte es mala, claro, habrá que andarse con cuidado, y seguir exigiendo buenos aparcabicis.
(Una de estas noches escribo y muestro fotos de una magnífica excursión en bicicleta por el Pirineo en otoño que disfrutamos ayer.)


Artículo en la revista de la DGT
Que lo diga la Dirección General de Tráfico es para celebarlo.
Leedlo en su revista.
Como tantas veces, me he enterado a través de el de la bici.
Ayer no pude asistir al primer congreso aragonés de la bici, Pedalaire, qué nombre tan bonito sería para la asociación de ciclistas aragoneses... Lástima que ayer les salió un poco Pedalagua.


Pedaleando por las tierras de Biescas
Tratando de cumplir mínimamente mis compromisos, os relato una ruta que hicimos mis dos hijos mayores y yo, de gran belleza en esta época otoñal.
Se trata de salir de Biescas y, por pistas en la ladera izquierda del barranco de Sía, ascender (250 m en unos 8 km) hasta Yésero. En el camino se pasa cerca de una excavación arqueológica de la Ermita de San Pelai (de hace mil años) y se tienen estupendas panorámicas hacia la Sierra Tendeñera (Yésero está frente al barranco del Infierno).
En el regreso nos salimos de la pista por carreteras menos que secundarias que unen los pueblos del valle. Nosotros pasamos por Orós Bajo, desde donde descendimos a Orós Alto (que, lógicamente, está más bajo que Orós Bajo), y de ahí, aprovechando una pequeña vía verde al lado del Gállego, regresamos a Biescas. Pero igualmente podríamos habernos acercado casi llaneando a Oliván y Senegüé, que era el plan original, en el que no contábamos con despistarnos varias veces, comer en Yésero, o tener que arreglar mis frenos.
¡Ah, sí, las fotos! Ahí van...


Disculpas
Tengo pendiente escribir unos interesantísimos artículos titulados:
- Tres en un burro (espero una foto mía y otra de un amiblog nuevo)
- Distribución de premios CTDE (ya tengo a tres nominados)
- La i-Lógica del tráfico (en tiempos de i-Phones, i-Tunes, etc...)
- Toreando el tráfico (homenaje a El Baulero, que debo desde hace un montón de tiempo)
- Un carril bici perfecto (tomado de aquí, sólo le quiero "hacer campaña")

Y, hablando de disculpas, os reproduzco un diálogo que he tenido hoy en el mostrador de admisión de un centro médico, al que había acudido con mi bici después de dejar a los chicos en el cole (lo que era muy obvio, llevaba casco, guantes sin dedos, pinza de pantalón, y chubasquero, que ayer llovió y hoy no estaba la cosa clara).
Entra un señor preguntando quién ha dejado un coche en doble fila, que está molestando para la entrada y salida en un aparcamiento público, del que luego descubrimos que él es el conserje (le llamaremos Sr. Aconserjado).
Le responde un hombre "bastante grueso" (le llamaremos Sr. Egordista) de los que estaban en el mostrador, diciendo que el coche es suyo, que lo ha dejado ahí porque "era un momento" y "no había sitio" (atención, repito que ¡estaba obstruyendo la entrada de un aparcamiento público, en una calle que es zona azul! con dos cojones (cuadrados)...), que tal como lo ha dejado tampoco molesta tanto, y que ya lo quitará, cuando acabe.
El Sr. Aconserjado le dice que hay varios coches esperando y se le quejan a él (así es como descubrimos que es el conserje del aparcamiento público).
El Sr. Egordista le corta con un amable: "Déjeme en paz, que yo tengo cosas importantes que hacer, si usted se aburre y no tiene otra cosa que hacer que ir molestando a la gente, haga lo que tenga que hacer".
El Sr. Aconserjado se va. Espero que a llamar a la grúa o a pincharle las ruedas al coche dichoso.
Y entonces empieza el diálogo que os quería contar, con la mujer que tengo al lado, en la cola, que me dice:
- ¡Desde luego, hay gente que no hace más que incordiar!
- (Sospechando que se refiere al Sr. Aconserjado, me hago el loco) Sí, mira que dejar el coche mal aparcado, molestando, ¡lo que hay que ver!
- (Cambio de gesto, y tono defensivo) Pero es que si tienes que ir en coche y no hay sitio, ¿qué vas a hacer?
- (Candorosamente) No sé, venir en autobús, en bici, andando, en taxi, aparcar en un aparcamiento...
- (Dubitativa) Bueno, pero eso a veces no es posible.
- (Más candorosamente) Pero muchas veces sí. Yo llevo dos años haciéndolo.
- (Pensando tierra trágame) Ya, bueno, no sé si será el caso, yo no sé este señor, pero claro, tampoco vas a meter el coche en un aparcamiento para un rato.
- (Infinitamente candorosamente) Pero... si cobran por minutos, ¿por qué no?
Se queda con cara de pensar (o eso creo/espero): "no puedo decir que para no perder tiempo y dinero, porque entonces tendría que haber empezado NO cogiendo el coche".
Pero afortunadamente en ese momento nos toca a ambos avanzar en la fila y que nos atiendan.
Ya que estamos en el médico, me despido deseándole salud.
(Se la deseo sinceramente, por supuesto, aunque, en el fondo, yo sé que ese deseo es también una indirecta: "desengánchate del coche".)


Vuelta al cole
- Empieza el curso universitario
- Es el primer día laborable del otoño
- Ha salido lloviendo, y da mucho la sensación de que despedimos al verano.
Además hoy es el día sin coches, y ayer fue el día de la bici, vehículos estos entre los que podemos optar, junto con el autobús o caminar, para nuestros desplazamientos diarios, al cole o al trabajo. Si te lo estás pensando como buen propósito para el nuevo curso, aquí tienes un manual de iniciación.
Agitando todos estos conceptos, ha decidido hacer unas foticos que me hacen concebir esperanzas de que blogs como este, o asociaciones como esta, dejen de tener sentido, o al menos sean un poco menos necesarias. Os recuerdo que hoy ha salido un día muy gris, con llovizna continua, y un pronóstico de "lluvias torrenciales" que por ahora no se ha cumplido. Pues, a pesar de eso, este aspecto tan saludable presentaban algunos de mis aparcabicis habituales:
Por cierto, ya no son los únicos que van al cole en bici.
También aparcan algunos trabajadores,
aunque la mayoría usan aparcamiento privado para sus bicis plegables.
En mi departamento ya estamos unos veinte.
Hoy, como llovía, he cogido a Rociclante y he aparcado aquí.
de uno de los edificios de mi empresa.
Normalmente utilizado por trabajadores eventuales y visitas.
Yo mismo lo empleo cuando voy a reunirme (hay diez minutos caminando).
El número de ciclistas entre las personas con que me reuno en esta zona
es también grande, y creciente,
otra treintena en la actualidad.
PASATIEMPOS: Si eres observador/a y tienes dotes deductivas, podrás reconocer a Rociclante.


Antonio Estevan, pionero del desarrollo sostenible
Antonio Estevan, ingeniero industrial, consultor independiente, militante ecologista, socio fundador del Grupo de Estudios e Iniciativas (GEA 21), ha mantenido una activa y comprometida vida profesional en defensa del medio ambiente desde comienzos de los años setenta. Empezó formando parte de la Asociación Española para la Ordenación Medio Ambiente (AEORMA), luego de la Asociación Española para la Protección y Defensa de la Naturaleza (AEDENAT), de donde pasó a Ecologistas en Acción.
Sus últimos años los ha dedicado especialmente a promover un cambio de la política de aguas, integrado, desde sus orígenes en 1997, como socio de la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA). Cumplió un papel esencial en la oposición al Plan Hidrológico Nacional de 2001-2004 y en la oposición y cambio de trazado del trasvase Júcar-Vinalopó 1998-2005.
Actualmente trabajaba en el análisis integrado de la energía en los ciclos del agua. A lo largo de toda esta larga trayectoria ha contribuido a la propuesta y aplicación de soluciones innovadoras en materia de transportes, movilidad, movilidad sostenible, ordenación del territorio y gestión de aguas, dejándonos la herencia de sus últimos trabajos sobre costes energéticos en el ciclo de vida completo de trasvases y desaladoras.
Con él y por él desvelamos muchas sinrazones del crecimiento económico y la necesidad de decrecer. Deja respuestas a grandes problemas vitales, sociales y económicos, pero también la formulación de preguntas esenciales. Y sobre todo, la sensación de un permanente compromiso con la vida y una entrañable entrega a la que hemos de corresponder.
Antonio Estevan nos dejó ayer.
Tomado de ISon21 (A us vez, via FUNDACIÓN NUEVA CULTURA DEL AGUA)


Stinky cyclists? No, thanks!
De paso, la foto del cycle-bus lane viene a ser lo que yo andaba buscando hace tiempos.
Por cierto, la inspiración para el título viene de uno de los más famosos lemas, en el que todavía hemos de mantenernos activos si no queremos que alguno haga negocios sucios a nuestra costa (haz clic en la imagen):


Movilidad en Zaragoza (y provincia)
ACTUALIZACIÓN (21/9): Nuevamente, no he quedado ni el primero ni el último. Pero casi. Concretamente he sido el penúltimo, entre los que hemos conseguido llegar a la meta. Eso sí, he sido el que más kilómetros ha hecho, después de salirme del camino, recorrer 5 km hasta encontrar a otra oveja perdida, y luego volver. Este otro no ha acabado, así que definitivamente he sido el que ha hecho el recorrido más largo, 10 km más que el recorrido "rojo", yo diría que he hecho el recorrido "negro", porque también he perdido un alicate, y he reventado una rueda. Pero he disfrutado un montón, y los colegas que han venido conmigo, y han llegado más de una hora antes que yo, todavía más. El año que viene, otra vez.


Extravagancia


Una ciudad lo intentó
Hoy voy a enlazar simplemente un post de "el de la bici" que, tratándose de un relato de bicificción, perfectamente podría haberse escrito aquí mismo. Interesante también el comentario anónimo sobre Londres.


Un ciclista urbano más
Pues bien, aplicando esa "lógica", ya sé cual es el bien que la Expo nos ha traído (no hay mal que por bien no venga): en Zaragoza hay más ciclistas urbanos. Tal vez, con uno sólo "bastaría", pero es que, afortunadamente, hay muchos más. Y que no me digan que es coyuntural, porque todos sabemos que (casi) todos los que lo prueban se quedan enganchados, como advierto en el lado derecho.
Puede que esto sólo sea el natural optimismo que me invade al aproximarse las vacaciones, que además me alejarán de la Expo, y así no me quitará más el sueño. Pero yo creo que no.
Por un lado tenemos el BiZi, nuestro servicio de bicing. Yo, entre estos dos ejemplos, veo una amplia gama de nuevos ciclistas urbanos:
Además, tenemos el hecho contrastado de que un grandísimo número de trabajadores de la Expo van a trabajar en bici. Un modelo popular es la que venden en el Carrefour, con los colores del Zaragoza, rebajada a 59 € (¡viva la segunda división!). La prueba la encontramos a diario alrededor de la puerta de entrada de trabajadores:
Otro considerable número de visitantes hacen lo mismo, adornando mi barrio con imágenes como esta, que ya parecemos casi Holanda:
Ya conocéis mi opinión sobre las ciclobías. No obstante, sostengo que tienen un gran poder de incorporación de nuevos ciclistas, así que todas las que han hecho para quedar bien al (pretender) festejar la sostenibilidad han servido para subir a la bici a más nuevos ciclistas.
De eso estoy seguro, por lo menos de un caso: un amigo y compañero, que recorría en coche unos 10 km muy difíciles de transitar en bici (hasta ahora el coche era, lamentablemente, su mejor alternativa), y ahora ya puede venir pedaleando.
Y eso que el hay-untamiento no se ha esmerado especialmente con el diseño de nuestras aceras-bici:
le cedo el uso de esta foto, que podría titularse:
"el viaje astral, carril bici saliendo de su cuerpo".
Aunque tampoco lo ha hecho tan mal, para decir la verdad.
Pero vamos, tampoco nos pasemos, que si hay que agradecer lo de las bicis a alguien, yo creo que no es a la Expo. Hay mucha gente empujando desde abajo. Podría nombrar a muchos, pero hoy me despido saludando a dos:
- Toupeiro, que finalmente ha trascendido el ciclismo deportivo, para regocijo de todos, empezando por él mismo, espero.
- Mi ciclista urbana más querida:
ACTUALIZACIÓN (21/8): El otro día dimos personalmente la bienvenida a un segundo compañero y amigo que se hace ciclista urbano dejando su coche estrictamente gracias a las nuevas ciclovías que han florecido en Zaragoza, junto con el advenimiento de las bicis plegables. En su caso, afirma que tarda lo mismo en llegar que cuando lo hace corriendo (una media hora)... pero se cansa mucho menos, claro.
Y aquí os enlazo otro artículo más sobre estas cuestiones, que yo creo que es una actualización de otro que ya había leído antes, pero no lo voy a buscar...


El lado oscuro
El asunto de su carta me ha dado bastante que pensar a lo largo de este año y pico que tengo de vida, por lo que iba a hacerle un comentario, pero enseguida se me ha ido de las manos, y he pensado que mejor lo desarrollaba aquí, ya que era uno de los temas que tenía en el tintero.
Normalmente he "hablado" sobre esto en debates con cochistas, y en comentarios de noticias sobre la bicicleta en Zaragoza de El Periódico de Aragón, cuya edición digital tiene cierto éxito.
Se pregunta Juan, algo retóricamente, a qué puede deberse este comportamiento de los conductores. Tratando de sintetizar, yo creo que estas son las tres causas principales, por orden de mayor a menor importancia relativa:
- Complejo de inferioridad y envidia. Muchos conductores, cada vez más, se dan cuenta al ver a un ciclista que éste se desplaza de forma más saludable, rápida, económica y estética. Se dan cuenta de que ellos no lo hacen por una mezcla de pereza y miedo, y eso les hace desear la desgracia del ciclista. No me refiero a la desgracia física, aunque en los comentarios del periódico uno de estos deseó pasarme por encima con su coche si pudiera. Me refiero a la victoria sobre el objeto de su envidia: adelantarle, arrinconarle, cerrarle el paso, lo que sea para que no resulte tan dolorosamente superior.
- Alienación. Hay gente que llega a interiorizar tan bien los mandamientos del sistema en que vive que trata de imponerlos a los disidentes que tiene alrededor, sin ni siquiera cobrar por ello. Esos mandamientos dicen: consume, apresúrate, compite, domina, presume, aprovéchate. ¿Cómo puede haber en el mundo gente que "pudiendo permitírselo" no vaya en coche? ¿Cómo se puede tener un buen coche aparcado en el garaje, sin exhibirlo? ¿A quién se le ocurriría ir en autobús o en bici o andando, como un pobretón? Y otras variantes más o menos estúpidas: Pues que paguen impuesto de circulación. Pues que no se salten los semáforos. Pues que vayan sólo por los carriles bici. Etcétera. De esta actitud tengo otro ejemplo que no tiene mucho que ver, pero que ahora se está poniendo tímidamente de moda: ¿Quién es tan desgraciado que tiene que beber agua del grifo? (Esto es muy sangrante, sobre todo si pensamos en todos los que tampoco tienen agua del grifo.)
- Enajenación mental transitoria. Esto lo tendría que decir mejor un psiquiatra. No sé qué combinación del aislamiento producido al estar en una celda de metal y cristal, unida a la impotencia de no poder moverse libremente a pesar de tener kilowatios literalmente a nuestros pies, hace que personas perfectamente normales se conviertan en temibles monstruitos. Ya digo que no sé los detalles del mecanismo, pero estoy seguro de que sucede. Y lo estoy porque me pasa a mí mismo. Y, cuando me pasa, desde una vez cuyos detalles me abstendré de contar, oigo un coro de voces (mi familia) que dicen con cierto retintín: "El lado oscuro de Don Biciclote". Nos reimos y se me pasa inmediatamente. Aunque yo, en el fondo, noto como no se pasa tan inmediatamente...


Elogio de la ciudad y de la bicicleta
Haberse situado meteóricamente en uno de los diez puestos de cabeza debería animar a otras ciudades:
Si mi hijo futbolero dice que la selección española puede ganar la eurocopa, ¿cómo no vamos a poder ingresar en el futuro antes que otros?
ACTUALIZACIÓN (23/6): Pues parece que sí podemos. Nosostros, vosotros, y ellos. Y lo otro también.


No hay mal que por bien no venga
Todavía no está acabado, claro, y tardará unos años en "madurar", pero promete ser uno de los beneficios más duraderos de las ferias de tres meses que acabamos de estrenar.


Resano
Como nos anuncia la bella Resano, es sano para nosotros, sano para el planeta, y sano para el bolsillo. Y nos embellece.
Porque si algo se ha puesto de moda esta temporada, sin duda es la bicicleta.


Reparar las ciudades
Ya somos más de la mitad de los humanos viviendo en ciudades. La gran mayoría de ellas con poblaciones en torno al medio millón.
Para reparar el mundo, hoy lo más práctico y efectivo es reparar las ciudades.


Bicigoza oficial
ACTUALIZACIÓN (29/5): el BiZi ya es una realidad, damos la bienvenida a nuestras nuevas compañeras rojas, con una rueda más grande que otra.
Las bicis van ocupando su sitio, sin prisa pero sin pausa. Lo propio de las bicicletas, que es la forma de llegar pronto y relajados a nuestros destinos...


CARRIL COCHE YA!!!
Pero yo tenía que llevar a los pequeños al cole, y dejar sus bicis al descubierto todo el día, así que he optado por el bus, en primera opción. En segunda opción, diez minutos después (ya habría llegado al cole), tras descartar la inminente llegada de un autobús de mi línea, cuya frecuencia es cada 5 minutos, me he pasado al taxi.
Interesante conversación. Él también echaba pestes del atasco, concretamente de los montones de coches con un solo ocupante.
Ese es el culpable, no exclusivo pero obviamente principal, de que los buses vayan tan mal, y como me ha justificado el taxista, de que una carrera de tres euros me fuese a costar siete. ¿Buen negocio? No, él preferiría que no hubiese atasco, y que los taxis fueran los únicos coches permitidos, para los escasísimos casos en que un buen transporte colectivo y las opciones no motorizadas resultan insuficientes.
¿Opciones no motorizadas? ¡Biciclote, habla claro!
Vale: bicis, triciclos, sillas de ruedas, patines, patinetes, monopatines, monociclos, saltadores, sillitas infantiles, carros de la compra, y no sé como llamar a esto. O a esto.
Mi bola de cristal dice que esto, todo esto, es lo que vamos a ver cada vez más en las calles, junto con los peatones y transportes colectivos. Y cada vez menos coches.
¿Haremos un carril-patines? ¿Un carril carro de la compra? ¿Etc.?
¿O echamos a los coches y nos quedamos la calzada?
(Transitoriamente, podemos dejarles algún carril-coche.)


Valencia en bici
Metimos nuestras dos bicis plegables y sus dos BTT (de 20" y 24") en el maletero, con la ropa y demás bártulos, y allá que nos fuimos, estrenando la autovía continua, que ya era hora de tener una comunicación decente, ahora sólo nos faltaría un tren en condiciones.
Valencia es una ciudad bastante curiosa. Se podría hablar de sus extravagancias hidrológicas o constructoras, que viene a ser más o menos lo mismo, pero eso se saldría del tema, así que intentaré (con poco éxito) no decir nada. También se puede hablar del tráfico. Espero que en Valencia ningún conductor se queje de que los ciclistas se salten los semáforos en rojo, dejen la bici en cualquier lado o vayan por la acera, pues son cosas que los automovilistas también hacen con frecuencia.
Incumplir las normas es la única norma que se respeta universalmente, y como observador conjeturo que la causa es el poco empeño que se pone en hacerlas cumplir. Por ejemplo: en el Oceanográfico se repite por los altavoces en varios idiomas cada cinco minutos que no se hagan fotos con flash. Sin embargo los destellos son continuos, y bien fáciles de localizar, pero nunca ví a nadie llamar la atención a los infractores. Poner una y otra vez el mensaje grabado debe de ser más barato y cómodo. Tanto como inútil.
Así que, con esta cultura cívica, no es de extrañar ver a los ciclistas hacer cosas tales como saltarse un semáforo en rojo al atardecer, sin luces, viniendo un bus por el cruce. O pedalear a más de 30 km/h por el Parque del Turia, por el carril de la acera compartida con los abundantes peatones y niños propios de una mañana festiva de la más benigna primavera, o por el césped, que ya tiene varios "senderos" así marcados.
También espero que nadie proteste por el gasto en "construir", digo pintar, carriles bici, tan útiles para aparcar en ellos con menos complejos que en una acera normal. Supongo que no llegan los euros para otra cosa, ni para separar el carril bus, ni para actualizar el sistema de bonobús por algo más moderno y multimodal. Pero no será porque no hay euros metidos en la construcción.
Estos días está todo patas arriba. Tratar de moverse en coche es de locos. Supongo que es para facilitar que se haga caso de esta campaña, que aplaudimos.
Pensaréis que no nos ha gustado Valencia. Pues estáis totalmente equivocados. Ya he dicho que es una ciudad muy curiosa. Una de las cosas más espectaculares que se pueden hacer en Valencia es "viajar" del pasado al futuro bajando por una rampa. Arriba el caos de tráfico, el ruido, la contaminación, el asfalto, el cemento. Te deslizas con tu bici (o caminando) rampa abajo y te metes en el Parque del Turia, por el que puedes ir de un extremo a otro de la ciudad entre árboles, fuentes, parques infantiles, campos de deporte, terrazas, etc, oyendo el canto de los pájaros y el rumor del agua, escogiendo entre sol o sombra, o parando a contemplar el paisaje. El Parque del Turia tiene una interesante historia. Tras una inundación del río Turia, que normalmente ni llega al mar de "tan bien que se aprovecha", se decidió desviarlo por el Sur de la ciudad. Esperemos que el río esté siempre de acuerdo. El caso es que el antiguo cauce se ha convertido en el gran parque lineal de Valencia (tras salvarse de convertirse en una gran autovía) y es la bendición del viajero, o el oriundo, que se quiere mover por Valencia en bici. Son unos quince kilómetros por los que puedes desplazarte con toda la seguirdad y placer del mundo desde la superfashion Ciudad de las Artes y las Ciencias, hasta el recién inaugurado zoológico (Bioparc) y los lagos que hay en sus cercanías, pasando por el casco histórico señalado por las Torres de los Serranos. Y si quieres visitar el casco, con su magnífica catedral y alrededores, sus encantadoras callejuelas, iglesias, universidad vieja, palacios, estupendos edificios modernistas, etc, también lo puedes hacer en bici, pues muchas de sus calles son peatonales o con tráfico calmado, como indican en este estupendo mapa. Y si quieres que te lo muestren y expliquen (en inglés), a la vez que conoces a gentes de diversas procedencias, te puedes apuntar a una visita con guía que sale todos los días desde hace unos años, a las diez de la mañana, en Valencia bikes.
Comparto con vosotros una selección de fotos.
En fin, que nos ha encantado, hemos pasado unos días fantásticos, unos días más felices de nuestras vidas (esto lo tengo que explicar en otra ocasión).
Nos hemos quedado con ganas de volver, cuando Rita encuentre el tesoro que parece que está buscando.
Y, si es en verano, también iremos a la playa de la Malvarrosa, y recorreremos el paseo marítimo.
En bici, por supuesto.


Primavera ciclista en Zaragoza
Mientras tanto, y hablando de puentes y bicis, para celebrar la primicia de que ya está abierto el paso peatonal y ciclista por el Puente de Santiago (lo he visto al volver a casa), os dejo con un enlace a un artículo de El Periódico de ayer, desde el que se puede ir a otros artículos sobre el tema de la bici en Zaragoza, y ver que Zaragoza, por fin, parece que empieza a pensar en verde.


De vueltas por Los Monegros
Con algo de retraso (menos mal que se puede "trampear" la fecha) publico este post, que se había quedado en
Y algunas fotos:
Por cierto, para acercarnos a Sariñena en esta excursión íbamos los cinco en mi coche con las cinco bicis. Por la


Rector 2.0 en la UZ (coming soon...)
La universidad de Zaragoza está de elecciones.
Los blogueros vemos con satisfacción que un candidato tiene una web que incluye un blog abierto a comentarios anónimos, en el que responde a sus interlocutores. Vaya puntazo. Después de un tiempo de análisis comparado de propuestas, entiendo que esto no es ni mucho menos anecdótico, es más bien consecuencia de un talante verdaderamente dialogante, constructivo, abierto y moderno, y en absoluto es una "maniobra de imagen" (como la tira cómica personalista del otro candidato, que ni blog, ni comentarios, ni nada participativo que se le parezca).
Igual aprovecho la ocasión, si el candidato del blog publica algo sobre universidad y sostenibilidad, para hacerle algún comentario para que se acuerde de las bicicletas cuando sea rector...


Testing Monegros 2008
El caso es que este sábado, con un amigo, nos colamos en una fiesta: acudimos a una cita para entomólogos y macrofotógrafos, para documentar la gran biodiversidad de Los Monegros. Grande, más bien enorme, en número de endemismos, que no en su tamaño o vistosidad, lo que los hace más frágiles si cabe, y más necesitados de protección.
Estuvimos en sitios como estos, en la Sierra de Jubierre y Salada de Bujaraloz:
Pronto volveré para hacer una cómoda y muy recomendable ruta ciclista en familia.
Allí nos juntamos con gente como esta, que tan pronto comparte sus conocimientos como se arrastra por el suelo.

E hicimos fotos, muchas fotos, de bichos como estos:
Los Monegros están a prueba.
Confío en que salgan adelante, con dignidad y con un futuro real, sin necesidad de prostituirse.


Las apariencias engañan
La pregunta es: ¿los atascos tienen algún culpable?
Hasta ahora, las respuestas parecían estar bien claras:
- Los autobuses, que al parar interrumpen el tráfico.
- Las bicicletas, que van tan despacio.
- Los peatones, que no hacen más que cruzar de un lado a otro, incluso algunos se creen con derecho a hacerlo en lugares sin semáforos, ¡como si unas rayas en el suelo significasen algo!
- Los límites absurdos de velocidad, que hay quien propone incluso rebajar de 50 km/h a 30, alegando entre otras cosas que con eso prácticamente se eliminarían las muertes por atropello, pero que seguro que es para cobrar más multas y generar más atascos al ir los coches tan lentos, cuando todos sabemos que no hay problema por ir a 60, 80, ó 135.
- La ausencia de mayores y mejores infraestructuras, metros soterrados, avenidas de dimensiones amazónicas, túneles, etc.

Un autobusero decía, desde la "experiencia" que le daba pasar todo el día en las calles, que "todo el mundo va en coche".
Le respondí que mirase por el retrovisor de su bus articulado repleto de gente, y seguramente vería a tantas personas como las que había en todos los coches que alcanzaba a ver. (Cara de incredulidad.)
Que imaginase que no estuviesen esos coches. (Gesto de extrañeza.)
Y que por cada autobús hubiese cuatro o seis, bien gestionados. (Frotamiento de manos.)
La calle estaría prácticamente vacía y toda la gente iría cómodamente sentada, llegaría a tiempo a su destino, contaminando menos, consumiendo menos, con menos accidentes. (Suspiro anhelante.)
Bueno, vacía no, porque habría también más peatones y patinadores y bicicletas en el espacio recuperado para las personas. Personas que lo están esperando, pacientemente. Personas que ya se están echando tímidamente a la calle, y que no dejarán de aumentar, porque ahora es raro el caso del que habiendo probado la bici la deja. Ha pasado el invierno, durante el que no han desaparecido las bicis del pasado otoño particularmente benigno, y la recién llegada primavera está trayendo todavía más. Pedalear es muy adicitivo. Más que el fumar, porque en vez de oler peor y tener más tos, cada día estás mejor, más sano, más en forma, en mejor armonía contigo y con tu mundo.
¿Nos levarán nuestros gobernantes por este camino algún día? ¿Les vamos a esperar?
Más nos vale esperar sentados... en nuestras bicis.
When people lead, the leaders will follow.


La bici no te lleva a todos los sitios
Me he ido ha caminar con mi cuñado por la sierra de Guara, como hago a veces en primavera si tengo la oportunidad de tomarme fiesta un viernes (él no trabaja los viernes por la mañana). Hemos subido al Borón (el monte que se ve a la izquierda), con magníficas vistas sobre Vadiello (el embalse que se ve abajo), el Tozal de Guara (algo nevado, al fondo), y los Pirineos centrales nevados, a lo lejos, que no se ven en esta foto.
Antes de empezar a aficionarme a la bicicleta de montaña-excursionismo (cosa que sucedió recientemente, y que luego, con otras ayudas, me empujó al ciclismo urbano) mis "inmersiones en la naturaleza" eran mediante caminatas. Siguen siendo lo que más me gusta, porque se llega a los mejores sitios, el ritmo es pausado, y se aprecian todos los detalles. Véase, por ejemplo, esta simpática "piedra de ambiente":

Claro que la bici te permite hacer recorridos mucho más largos, y experimentar sensaciones incomparables, en bajadas suaves con vistas panorámicas.
Bueno, no hay necesidad de renunciar a nada. La Sierra de Guara está plagada de pistas que espero recorrer más pronto que tarde con la bici, ya os contaré, se adivina alguna en la foto (de más arriba).
Y, para los de la bici de carretera, el trayecto a Vadiello (desde Huesca, o mejor desde Siétamo-Loporzano) por las estrechas carreterillas de la zona sin apenas tráfico me parece altísimamente recomendable. Hacéos una idea del entorno a partir de la vista "aérea".
Otras veces, las razones para no poder ir en bici a un sitio son distintas.
En las (ya lejanas) vacaciones de semana santa hicimos por primera vez una excursión en bicis toda la familia, parte en carretera y parte en pista: Ligüerre de Ara - Albella - Puente de Lacort - Jánovas.
Es una de mis primeras excursiones (la versión completa: Fiscal - Borrastre - San Juste - Ligüerre - Albella - Planillo - San Felices - Jánovas - Puente de Lacort - Albella - etc). Ya la había hecho con mis chicos, pero esta vez es la primera que también venían mis chicas.
No sé quién tuvo más mérito, si la de siete años o la de mi edad, que también es ahora ciclista urbana, desde un día que me puse malo y tuvo que ir a recoger con mi bici a los pequeños, que habían ido conmigo y con las suyas al colegio. (¡Me alegra mucho que le alegrase que me pusiese malo en aquella ocasión!)
El caso es que la excursión fue bastante exitosa, y ya estamos haciendo planes cicloturísticos para el verano. Pero, yendo con niños, era necesario acercarse en coche. No hice fotos durante la pedalada, porque tenía que estar pendiente de recomendar a la pequeña los cambios, vigilar que no se cayese, y todo eso. Además ya tenía fotos de otras veces, estas son mis favoritas (de hace poco más de tres años):

Pero sí hice una foto del coche, con la que me despido (las que van dentro del maletero son Rociclante y RociclanTT, algún día os las presento, junto con Rociclan3).

